Via Facebook / Michelle Nusom Taylor
Washington, E.U.-
Merle y su esposa, Dee, murieron el mismo día, en el mismo hospital y con pocas horas de diferencia por coronavirus, afortunadamente lograron despedirse de su familia por FaceTime antes de perder la vida.
Con 52 años de matrimonio, Merle Tofte y su esposa Delores ‘Dee’ se contagiaron con coronavirus en marzo y murieron pocos días después, convirtiéndose en los primeros casos confirmados en el condado de Clark, ubicado en el estado de Washington.
Dee había celebrado su cumpleaños 85 con toda su familia a finales de febrero y días después su familia se reuniría de nuevo pero para velar los abuelos también por FaceTime, ya que recién se habían prohibido las congregaciones en los funerales.
Lori Kohler, hija del matrimonio, explicó que el 7 de marzo su madre Delores amaneció demasiado débil para ponerse de pie o hablar. La anciana fue traslada a un hospital cercano, donde no se le halló ninguna neumonía, pero sí dio positivo a coronavirus. Cuatro días después, el 11 de marzo, su padre Merle también fue internado en el mismo hospital con todos los síntomas de Covid-19. En cuestión de horas, el anciano apenas podía hablar y fue intubado a un respirador artificial.
“Mi padre tuvo tos horrible, fiebre y dolores corporales insoportables. Dos días después, su médico le confirmó que padecía Coronavirus. Fue todo tan rápido que parecía que nos había pasado una aplanadora encima. Cada día era una mala noticia hasta que el virus nos arrancó a nuestros padres”, indicó.
Ante las nulas probabilidades de vencer al virus, el hospital hizo lo posible para que los Tofte pudieran despedirse de sus seres queridos a través de FaceTime. Los abuelos pudieron establecer contacto con la mayoría de sus hijos y sus nietos, aunque fue una conversación muy difícil.
Ninguno de sus familiares pudo asistir al entierro para dar el último adiós a los abuelos a causa de una medida de prevención impuesta por el gobierno estatal.


