San Francisco, EU.-
Una pareja de novios decidió no cancelar su boda a pesar de la pandemia provocada por el Coronavirus y lograron tener una iglesia llena… pero con fotografías de creyentes que habitualmente asistían a misa.
Fu el pasado 25 de abril, en la emblemática Iglesia de San Ignacio, en San Francisco, California, Estados Unidos, que los novios tuvieron de testigos a sus padres y a decenas familias en fotografías.
Parris Khachi y Emily Manashi, tenía un año planeando su enlace matrimonial y estaban muy emocionados al acercase la fecha, sin embargo el Covid-19 se apoderó del mundo pero ellos no quisieron posponer su boda.
Al decretarse el aislamiento social, se tomaron un tiempo para decidir qué harían con su boda y después de mucho pensar, concluyeron que ninguno de los dos quería posponerla indefinidamente por lo que siguieron adelante con sus planes.
La pareja de ahora esposos disfrutó de una misa para su sacramento con una iglesia llena de asistentes mediante fotografías colocadas en las bancas, no de gente cercana sino de asistentes habituales al recinto religioso.
“Cuando llegamos a la iglesia, vimos las imágenes en los bancos. La iglesia regularmente transmite sus servicios, y para mantener al sacerdote y la audiencia conectados, pusieron fotos de los miembros de la iglesia en los bancos”, comentó el novio.
Los invitados de Parris y Emily lograron acompañarlos en tan importante momento de su vida, gracias a una transmisión en vivo que hizo la iglesia.
Un famoso fotógrafo de bodas, Vicens Forn, decidió compartir una imagen de la ceremonia en Instagram, donde se puede ver a la novia y a su padre caminando rumbo al altar, en medio del templo lleno de fotos, por lo que rápidamente se viralizó en redes sociales.


