Reynosa, Tam.-
Son alrededor de 80 sepulcros que se localizan en el panteón municipal Jardines del Recuerdo del ejido Nuevo Santana, donde en la última semana han sido sepultadas 16 personas.
Adalberto Elizondo, titular de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), refirió que es el único cementerio de la ciudad autorizado para inhumar cuerpos de quienes fallecieron por Coronavirus.
Para llegar al camposanto hay que trasladarse sobre la carretera libre Reynosa–Matamoros y retornar a la altura del ejido Palo Blanco (situado a 27 kilómetros del centro de la ciudad), posteriormente tomar una desviación a la derecha que está poco antes del entronque de la autopista de cuota junto al canal Anzaldúas. En el señalamiento dice “Ej Santana 3”.
Enseguida hay que avanzar por el puente que cruza el camino de peaje que conecta directamente con una zona industrial. Más adelante está una quinta y después hay que cruzar la vía del ferrocarril para incorporarse hacia el lado izquierdo de la brecha Los Alacranes.
Pasando el rancho “La Negrita”, a un kilómetro, hay un otro entronque, que se une a una carretera que va hacia el puente internacional Reynosa–Pharr. Ahí hay que dar vuelta en “u” a la derecha por un camino de terracería. Unos 400 metros después está el acceso al panteón.
INHÓSPITO PARAJE
Este jueves al mediodía el ambiente se miraba solitario. Para dar con el lugar exacto donde están enterrando los cadáveres de Covid–19 sólo se debe seguir derecho por la calle principal y topar; hacia la parte izquierda del terreno se alcanzan a ver las fosas, la mayoría abiertas y unas pocas ya tienen cruces con los nombres de aquellos que ya fueron inhumados.
Llama especialmente la atención que los espacios mortuorios fueron cavados con maquinaria pesada y están trazados con menos de medio metro de separación entre uno y otro.
Por sí solos estos huecos vacíos con tres metros de profundidad imponen y muy probablemente, si no se aplana la cantidad de muertos en pocos días podrían estar ocupados.
Ahí descansan ya algunos muertos que la pandemia ha provocado en la ciudad, todos ellos con fechas de defunción recientes.
Por ejemplo, en el Lote 2 fila 1 se encuentra la tumba de María Guerra Solís, quien murió el 1 de julio de 2020. A su lado, en el Lote 4 está Félix Quintanilla Salinas, fallecido el mismo día. Después, en el Lote 6, está Dominga Martínez De la Cruz.
Ahí mismo, pegado (en el Lote se localiza el cuerpo de Cira Dominga Cruz Oliver. Le sigue José Magdaleno Arvizu Martínez, cuya defunción se produjo hace a penas siete días, el 2 de julio y luego, Fernando Hernández, del día 3 de julio.
Casi todas las cruces son metálicas y las nomenclaturas están entintadas de gruesos plumones con diferentes colores. Y así sucesivamente los restos humanos fueron enfilados hasta el Lote 20. La última persona enterrada ahí tiene fecha del 6 de julio.
Para realizar este trabajo periodístico, las tomas fotográficas y de video se tuvieron que hacer desde arriba de una unidad motriz y con la protección necesaria (sin bajar los cristales).
Aunque no hay un indicativo que tales personas murieron a causa del Coronavirus ni tampoco la zona está restringida el encargado del cementerio fue quien confirmó que ese es el sitio autorizado por el gobierno para poder inhumar a las víctimas de la enfermedad que, de acuerdo con la Secretaría de Salud de Tamaulipas (SST) ha causado la muerte de 220 personas tan sólo en Reynosa.
Es debido a que las morgues de los hospitales y crematorios se encuentran saturados de fallecidos por Covid–19 que el gobierno del Estado autorizó sepultarlos en cementerios sin velación por parte de los familiares para evitar riesgos de contagio.






