Beirut.–
A una semana de la explosión en Beirut que dejó 171 muertos y 6 mil heridos, miles de manifestantes salieron a las calles con el fin de exigir la renuncia inmediata del presidente Michel Aoun.
Reunidos en los alrededores de la “zona cero”, los protestantes leyeron en voz alta los nombres de las víctimas mientras portaban sus fotografías.
Durante el recorrido, los inconformes también llevaron carteles con la cara del mandatario con mensajes como: “él sabía” y “un gobierno se va; viene otro”, mientras coreaban que “no desistirán hasta ver al presidente caer”.
Ante las constantes críticas y presión, Aoun escribió en su cuenta de Twitter: “mi promesa para todos los libaneses dolidos es que no descansaré hasta que se conozcan todos los hechos”.
Cabe señalar que el pasado lunes después de una reunión en el Palacio Baabda, el gabinete encabezado por el primer ministro Hassan Diab presentó su renuncia en medio de una serie de protestas que terminaron con gas lacrimógeno y decenas de heridos.
Además de los 300 mil libaneses que se quedaron sin hogar al momento, los últimos informes detallaron que 120 escuelas quedaron dañadas por la detonación, mientras que tres menores de edad perdieron la vida y 31 fueron hospitalizados.


