Ciudad de México.-
Pese a la cercanía del regreso a clases, el próximo 24 de agosto, pocas tiendas de uniformes escolares del Centro Histórico han abierto sus puertas.
Conforme pasan los días las prendas se quedan en los anaqueles y ven lejano el recuerdo de
las compras de última hora de miles de capitalinos.
La decisión de que las clases sean a distancia le ha pegado en el ánimo a los dueños de estos comercios: la crisis ha llegado, comentan.


