Paris.–
Tras la derrota del Paris Saint Germain en la final de la Liga de Campeones, la policía capitalina detuvo a 150 aficionados que provocaron disturbios en las calles.
Después del resultado adverso los fanáticos procedieron a destruir autos, ventanas y quemar establecimientos, por lo cual las autoridades recurrieron al gas lacrimógeno para contener a los seguidores.
Además de los arrestos, cientos de hinchas fueron multados por no utilizar cubrebocas y ante un repunte de casos de Coronavirus, el ayuntamiento exhortó a los implicados a someterse a pruebas PCR.
A través de su cuenta de Twitter, el Ministro del Interior, Gerald Darmanin, publicó que 16 agentes resultaron heridos y agregó que no pudieron determinar un estimado de aficionados lesionados.
Durante la trifulca, la policía anti disturbios irrumpió en un bar cercano a los Campos Elíseos para sacar a la fuerza a los presentes ya que no cumplían con las principales medidas sanitarias; el distanciamiento y el uso de mascarilla.
Por su parte los hinchas del Olympique de Marsella, acérrimos rivales de la escuadra parisina, celebraron a lo grande el triunfo del Bayern Munich con fuegos artificiales.
Cabe señalar que el PSG transmitió la final por medio de dos pantallas en el interior del Parque de los Príncipes y permitió el acceso de 50 mil espectadores, cumpliendo el máximo permitido dentro de los protocolos sanitarios en Francia.


