Monterrey, N.L.-
En su primer fin de semana de reapertura, los regiomontanos y turistas “le hicieron el feo” al icónico Paseo Santa Lucía del centro de Monterrey, que lució semi-desierto durante casi toda la tarde.
En su primer fin de semana de reapertura, los regiomontanos y turistas “le hicieron el feo” al icónico Paseo Santa Lucía del centro de Monterrey, que lució semi-desierto durante casi toda la tarde.
Tras permanecer cerrado por casi siete meses debido a la contingencia por el Covid-19, las autoridades estatales reactivaron el canal artificial… aunque a medias, lo que provocó que se apreciara a pocos paseantes.
Y es que, si bien el servicio de paseo en lancha se reanudó bajo estrictas medidas de seguridad, muchas de las amenidades que caracterizan al punto turístico como fuentes y cascadas siguen apagadas.


En un recorrido por el paseo, apenas se apreció algunas decenas de paseantes que caminaban por sus aceras.
Parejas, familias y grupos de amigos se vislumbraron por el lugar aunque en menor cantidad sí se compara con las semanas previas al cierre de sus actividades.
El punto de ausencia más evidente fue en el inicio del canal, en el sitio conocido como “ojo de Santa Lucía”, de donde salen las lanchas rumbo al Parque Fundidora. Ahí, la fila de espera para abordar no superaba las 15 personas cuando antes de la pandemia, en fin de semana, la línea antes se extendía más allá de “La Lagartera”.
Cabe remarcar que la mayoría de las fuentes que adornan al Santa Lucía no han sido reactivadas. De igual manera, se requiere hacer limpieza al canal, que luce el agua sucia y verdosa.


Don Carlos Hernández, un vendedor de chucherías cerca del Museo de Historia, contiguo al Santa Lucía, es uno de los más agradecidos de que la atracción turística retome actividades.
En sus palabras, el cierre del sitio provocó que sus ingresos disminuyeran casi al cien por ciento, por lo que espera que con el paso de los días, más personas se decidan salir a pasear para mover la economía local.


