Nuevo Laredo, Tamps. / Agosto 17.-
En lo que va de 2009 han sido repatriados de Estados Unidos, mil cinco menores, los que fueron enviados por autoridades norteamericanas al Instituto Nacional de Migración (INM), y de allí al Centro de Atención a Menores Repatriados que opera bajo la dirección del Sistema DIF local.
De acuerdo a Elizabeth Cantú, directora del programa, esos niños son atendidos por cuatro días, tiempo estimado por las autoridades para localizar a los familiares de esos menores de edad.
“Buscamos que ellos tengan la documentación necesaria para que recojan a los niños y los reintegren a sus hogares y acrediten la paternidad”, explicó la funcionaria.
Cantú señaló que en el tiempo que lleva como responsable de este programa, ha observado como algunos menores centroamericanos al momento de ser detenidos por autoridades migratorias del vecino país, mencionan que son mexicanos, y los deportan a esta frontera.
Al momento de ser interrogados, en sus declaraciones caen en contradicciones y confiesan ser de algún país de Centroamérica, por lo que son entregados al INM , dependencia que los regresa a Estados Unidos para su correspondiente deportación.
Pero de la deportación de menores deriva el problema de la desintegración familiar, debido a que muchos de ellos son separados de sus familiares que viven legalmente en ese país, y provoca en los menores un serio trauma.
“Si se presentan casos en donde los padres viven en Estados Unidos y sus hijos son deportados, y lo que hacemos es que los padres se acerquen al consulado y por medio de una carta que envíen a un familiar cercano que viva en el vecino país, se le de autorización para que recoja al niño”, explicó.
Pero dijo que aunque existen casos de este tipo, no cuenta con cifras precisas, porque algunos son deportados en el interior de ese país, otros son detenidos al momento del cruce, mientras que a otros se les detiene cuando están trabajando en alguna empresa dentro de Estados Unidos.
“Todos los casos son diferentes, y las edades más frecuentes son entre 14 y 17 años de edad, que es cuando el menor intenta cruzar la frontera solo”, explicó tras señalar que los repatriados locales son los que más reintentan el cruce, mientras que los foráneos lo intentan en un 20% más que los niños que son de Nuevo Laredo”, explicó.
En cuanto al sexo, dijo que el 70% son hombres y el 30% son mujeres.
Estados Unidos deporta a más de
mil niños en lo que va de 2009


