Si alguien ha escrito y documentado gran parte de las tropelías del hoy gobernador del estado Francisco García Cabeza de Vaca es Hora Cero. Durante casi una década, entre 2007 y 2016, este medio exhibió lo que muchos veían como normal, el meteórico ascenso económico de un micro empresario que arribó a la política a partir de la ola albiazul foxista.
En México, como en muchas partes del mundo, el negocio de la política es altamente redituable, para todo aquel o aquella que considera que “la moral es un árbol que da moras”, o para aquellos están casados con esa, su frase de que, “el que no tranza no avanza”.
Cuestión de principios, de valores. Muchos gobernados viven resignados en esas atmósferas donde robar es normal, o viven en el confort, o reciben alguna migaja de lo que esparce el pez gordo, o le vale el bajo mundo de los politiqueros. En fin.
Les decía, para quienes hemos atestiguado las investigaciones periodísticas del equipo que dirigen Heriberto Deándar y Héctor Hugo Jiménez, no nos queda duda de que el gobernador panista incurrió en desviaciones y una cadena de irregularidades que ninguna autoridad quiso ver o sancionar.
Los documentales y la hemeroteca de Hora Cero tienen punto por punto la operatividad y evidencias de algunas de las acciones ilegales que desde la alcaldía y luego como senador concretó Cabeza de Vaca; en varias involucró a familiares muy cercanos.
Ya como gobernador del Estado, el polémico político ha sido investigado por las autoridades de la administración que encabeza Andrés Manuel López Obrador.
En 2018 la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una carpeta de investigación por diversos delitos graves imputables al panista reynosense.
De acuerdo con el diario La Jornada, las pesquisas de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) en contra del gobernador tamaulipeco, se han ceñido únicamente a ingresos y movimientos financieros considerados irregulares que podrían provenir de actos de corrupción y que superan los 900 millones de pesos.
En concreto, de acuerdo con la FGR el gobernador es presunto responsable de: delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal equiparada.
Por ello la autoridad federal ha solicitado a la Cámara de Diputados su desafuero, para que sea juzgado.
En estos momentos el ritual del proceso del juicio de procedencia ha iniciado en San Lázaro. Demorará algunos meses, meses en los que habrá de definirse las elecciones intermedias a nivel federal y la renovación del Congreso Local, así como las 43 alcaldías tamaulipecas.
Desde ya hay un debate entre constitucionalistas y entre el pueblo terrenal. Naturalmente algunos constitucionalistas fieles a su ideología o a su intelecto, aseguran que Cabeza de Vaca no será juzgado, pues haga lo que haga la Cámara de Diputados, el Congreso Local tamaulipeco y/o el Supremo Tribunal de Justicia local lo echarán por la borda.
Es decir, que el desafuero que la mayoría morenista con sus aliados del PT, PES y el Verde voten por mayoría -seguramente avalado hasta por priistas y algunos panistas abstencionistas- en el estado de Tamaulipas será rechazado por la mayoría albiazul en el Congreso de Tamaulipas. Y si eso no bastara, los magistrados –hombres de leyes- defenderán a su gobernador.
Otros constitucionalistas aseguran que una vez desaforado, el gobernador Cabeza de Vaca correría la misma suerte que los exgobernadores Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández.
Estos juristas apuntan que un juicio de procedencia avalado por la Cámara de Diputados no es para que un Congreso Local lo apruebe o lo rechace, sino para que proceda en sus atribuciones.
Una amiga apasionada de la historia, me dijo algo que yo le discutí. Me dijo que Cabeza de Vaca tendrá que ser desaforado porque al igual que el hoy presidente Andrés Manuel López Obrador violó la ley.
Admití que AMLO violó la ley, pero le hice ver que la violación fue invadir un terreno para hacer un camino a un hospital en Santa Fé, y que no hay punto de comparación con la persona de Cabeza de Vaca y los delitos que se le imputan.
-Violó la ley. Y punto. Por eso fue desaforado.
-Pero fueron Salinas, Diego, Fox… el PRIAN…
-Haiga sido como haiga sido. Violó la Ley.
Pues sí. Aunque mi amiga remata diciendo que quizás en este México Lindo y querido Cabeza concrete una buena negociación y finalmente sea, como Al Capone, sólo responsable por evasión de impuestos.
Al tiempo…
Contacto: [email protected]


