Reynosa, Tamaulipas.-
Después de un incidente de inseguridad en la carretera Ribereña, en el que la alcaldesa Maki Ortiz no pudo llegar a tiempo a los festejos por el aniversario de la fundación de esta localidad fronteriza en el poblado de Reynosa Díaz, los habitantes de la zona urbana se animaron a salir a las calles y parecen paulatinamente ir retomando sus actividades de rutina.
Aunque todavía la ciudad se encuentra en fase naranja por motivo de los casos de Covid–19, este día se pudo observar una numerosa cantidad de gente acudiendo de compras e incluso yendo a caminar en familia.
Portando la mayoría cubrebocas, se observó que los ciudadanos tuvieron mayor confianza para ir a establecimientos comerciales y disfrutar un rato de esparcimiento en la plaza principal de la zona Centro.
Hubo niños en bicicleta, jóvenes patinando o tomándose fotos, así como vendedores ambulantes.
Además de que este domingo permaneció con buen clima, nublado y sin mucho viento, hubo residentes de Reynosa que decidieron salir de casa y olvidarse un poco de los problemas que los aquejan, a casi un año de haberse decretado en Tamaulipas la alerta sanitaria.




