La realización del Viacrucis, es una tradición que no se realizó en esta Semana Santa en el municipio de Higueras, Nuevo León, debido a la prohibición de realizar eventos públicos, por razón de la pandemia del Covid-19.

Señaló que con la procesión del Domingo de Ramos, inician las actividades y ceremoniales de la semana mayor: loa población se reúne en la entrada del pueblo y de ahí parten recorriendo las principales calles, hasta llegar al templo.
Los asistentes portan palmas en sus manos y entonando cantos de alabanza, van siguiendo a un joven higuerense que montado en un burrito y caracterizando a Jesucristo, va representando el pasaje bíblico.
“Los higuerenses son muy religiosos y participan con fervor en los ejercicios espirituales”, dijo la historiadora, “el Jueves Santo es el lavatorio de pies y lo que más atrae tanto a propios y a visitantes, es el Viacrucis viviente, que en un principio se realizó en la Plaza Independencia con el padre Jesús Salazar y posteriormente se originó en las calles hasta la Loma de la Cruz a iniciativa del padre Rafael Guerrero Galván”.
Este evento se realiza desde hace más de 35 años, el Viernes Santo a partir de las 8:00 de la mañana.
Recordó que en esa época colaboraba un grupo de catequistas integrado por Francisco Villarreal, María del Socorro Llamas, María de la Luz Gonzalez, Blanca González, Laura Garza, María de Jesús González, Aurora Ramirez, Tomasita Ramirez, Ma de Jesús Villarreal y Rosario Llamas.
“Como no mencionar a nuestra inolvidable Paz Villarreal, quien se afanaba confeccionando, lavando y planchando las túnicas y todo lo necesario”, agregó.
La preparación es muy importante, “sobre todo de quien representará a Nuestro Señor Jesucristo. Ya sea que lo solicite o lo inviten los dirigentes de la misión. La mayoría de quienes han participado, dejan crecer su cabello y barba, o utilizan una peluca. También se preparan espiritualmente. Se confiesan, ayunan y estudian en la Biblia, los versiculos correspondientes. Existen testimonios de quienes han ofrendado su participación en pos de un milagro. Y lo han recibido”.

Señaló que un joven que ofreció en sacrificio su representación y oró suplicando la salud de su madre quien padecía cáncer. Su petición fue escuchada, su madre goza actualmente de salud.
El Viacrucis no es sólo escenificarlo: es vivirlo, sentirlo, sufrirlo. Las caídas, cargar la cruz, el sol, y la responsabilidad de tan importante pasaje, indicó.
En este se representan las 14 estaciones, las cuales se ubican al frente de casas con pequeños altares en cada vivienda seleccionada desde el templo, hasta la cima de la Loma de la Cruz. Y en cada una se presentan jóvenes ataviados con túnicas de colores que participan como apóstoles, soldados, cirineos, la virgen María, María Magdalena y demás personajes, incluyendo a quienes solicitaban a Pilatos la crucifixión.
La historiadora explicó que en todo el recorrido de la vía dolorosa, se entonan cantos de lamentación y las oraciones de las estaciones del Viacrucis.
“Al llegar a la cima de la loma, se escenifica la crucifixión y un silencio sepulcral invade el ambiente. Y en absoluto silencio y el semblante entristecido, bajan los asistentes y se dirigen a sus casas para tomar los alimentos de cuaresma y asistir al templo a escuchar las siete palabras a las tres de la tarde y posteriormente dar el pésame a la virgen. Ya en la noche se realiza solemnemente la procesión del silencio”.
Por ello el jueves y viernes en señal de respeto, se cancelan los eventos del teatro al aire libre de la feria.
Algunos de los jóvenes que han participado representando a Jesucristo son: Ramiro González, José Víctor Villarreal, Hermenegildo Garza Moreno, Rodolfo Suárez y Jesús Hilario Benavides Cruz, entre otros.
“La Virgen María que aparece en las fotografías es la contadora Sandra González y María Magdalena es caracterizada por Sonia González y por Martina Guadalupe González. También ha participado Yajaira Briones”, dijo la autora del libro “Historias de la Loma de la Cruz de Higueras”
Aunque este año, debido a la pandemia, no se realizó este evento religioso, hay que recordar el Viacrucis viviente cuenta ya con cuatro décadas y por ello quiso rendir un pequeño homenaje a los organizadores y participantes.



