Estoy consciente que iniciar un comentario editorial, columna o contenido con una pregunta, es como demostrar desconocimiento sobre el tema, ignorancia, dudas, cuando –es de suponerse- que quien tiene un espacio en un medio debería saber precisamente acerca de lo que teclea.
Pero, apelo a que en política hay muchas variantes, a que la lógica es que no hay lógica, a que por sí misma es compleja y a que el comportamiento humano es de pronóstico reservado.
Valga, de paso, mi disculpa de antemano si algún tricolor llega a molestarse, ofenderse o incomodarse por la pregunta y otras más que externaré líneas más abajo.
Quien esto escribe es un simple escribano, afecto a la democracia y enterado de algunos ires y venires del PRI desde hace al menos unos 40 años, momento en que emití por primera vez un sufragio, siendo estudiante de periodismo.
Aparte de la pregunta, tengo que reconocer no a los regios ni a los saltillenses y coahuilenses en general, sino a los comités directivos del Revolucionario Institucional, locales y estatales, pues en la Ciudad del cabrito y la carne asada –y algunos municipios conurbados, así como en rurales- y en la Ciudad del Sarape y de un buen de municipalidades de ese norteño estado, el PRI es en estos momentos y desde un chorro de años –incluyendo los últimos seis- el partido de las mayorías.
Sí señor. En la capital regia y la saltillense el PRI ha demostrado ser tan fuerte como Morena en la CDMX y en Tabasco. Los habitantes de la ciudad que tienen a dos de las Universidades más prestigiadas del país (Tec de Monterrey y la UANL) (por el momento no hablemos de sus equipos de fut) y la Atenea de México, con sus brillantes Antonio Narro, UAdeC y muchas más, quieren más al tricolor que al resto de los partidos políticos.
Eso es hasta ahora. Allí, en Saltillo el alcalde priista Manolo Jiménez y en Monterrey el edil con licencia Adrián de la Garza fueron reelectos. ¿Qué tal? ¿Hay cariño o no hay cariño? Sí, ya se, hay maquinaria, mañas de antes y modernas, constructoras y proveedores consentidos, lana, pero sea como sea, regios y saltillenses tienen en el poder a quienes ellos solitos y nadie más eligieron.
¿Tendrán orgullo de ello?
Es más, en gran parte de Coahuila quieren mucho a los Moreira, y hoy quien gobierna el estado es el priista Miguel Riquelme, ungido por el grupo de su antecesor Rubén Moreira, más priista que el propio líder nacional del PRI. Y qué decir de Nuevo León, donde Jaime Rodríguez por más que se “independizó”, su ADN es simple e irremediablemente tricolor.
La pregunta que hago al inicio del texto, vine a colación por el lugar en el que se encuentra en estos momentos el PRI a nivel nacional (los regios y saltillenses se cuecen aparte) en las preferencias electorales.
Ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo, pero hay territorios donde antes el PRI arrasaba de calle, como en Tamaulipas, en Edomex, en Hidalgo, San Luis Potosí, Veracruz, Chihuahua y un largo etcétera, donde hoy, hoy, hoy, el otrora poderoso no llega ni a dos dígitos en las encuestas, de cara a las elecciones de junio próximo, locales y federales.
El argumento de la pregunta que hago, sobre la necesidad de pedir o no perdón a la sociedad es por el saqueo que los representantes tricolores hicieron a la sociedad y la forma en que traicionaron a sus seguidores y correligionarios.
La pregunta es por si el partido está consciente de la larga lista de corruptelas en la que incurrió Enrique Peña Nieto y toda su clase política, aquellos que se envolvían en la bandera de la nueva generación del PRI.
La mayoría de los exgobernadores peñanietistas fueron cuestionados, 10 fueron acusados de desvío de recursos, enriquecimiento ilícito y hasta de tener vínculos con el narcotráfico.
La simple pregunta es si el PRI considera necesario pedir perdón por los daños ocasionados a toda la población del país por la actuación de Peña Nieto, de los Duarte, de Romero Deschamps, de Carlos Salinas, de Raúl, Tomás Yarrington, Eugenio Hernández, Rodrigo Medina, Moreira, Fidel Herrera, Andrés Granier, Arturo Montiel, etcétera…
Bueno, allá el partido de la Revolución Mexicana y sus correligionarios tiene la respuesta. Por lo pronto el PRI sigue fuerte entre los regios… y entre los saltillenses.. o así parece.


