Reynosa, Tam.-
Siempre soñaron con estar en Estados Unidos, sin embargo estuvieron en Chile, en El Salvador, Honduras y Guatemala, también durmieron en el sur de México, pero un día de la manos de sus padres caminaron hacia el norte.
Tendrán la misma esperanza, los mismos anhelos y nunca dejaran de sonreír por las “cosquillas” de la vida pese a que llevan una vida dura a cuestas.
Nunca dejan de soñar ni de cantar y aunque el cansancio se apodera de ellos nadie los puede detener, van y vienen compartiendo sueños esperanzados por lo que sus padres un día les platicaron, una mejor vida después de salir de su casa.








