Monterrey, N.L.-
Es sábado, en Nuevo León el semáforo epidemiológico está en verde y con ello están abiertos todos los establecimientos comerciales de la ciudad.
En la Central de Autobuses todavía está la huella que quitaron asientos, para promover la sana distancia y con ello evitar los contagios masivos de Covid-19.
Todos con cubrebocas los visitantes compran sus boletos a los distintos destinos, ya cerca de su salida tratan de hacer filas, pero es imposible: las aglomeraciones no se pueden evitar, sobre todo cuando tardan los autobuses por llegar.
Líneas como Omnibus de México ya no obsequian el refresco, el sándwich y los audífonos, por el pretexto de la pandemia, un ahorro más para la empresa, pero una incomodidad para los clientes, que ya estaban acostumbrados a esta atención.
Por las bocinas del lugar piden a los asistentes el uso de cubrebocas y guardar la sana distancia. Un poco de gel se ofrece antes de cruzar la puerta anti metales, cerca del pasillo donde salen los autobuses hacia su destino.


