Reynosa, Tam.-
Los panteones de la ciudad abrieron sus puertas para recibir a quienes se dieron cita en el “Día de las Madres” y visitar el sitio donde reposan sus restos.
En el bulevar Hidalgo se registra un congestionamiento vial ocasionado por las personas que buscan llegar a los diferentes panteones y comprar arreglos florales en los comercios cercanos, que parecieron cobrar vida luego de más de un año de escasa afluencia de clientes.
Desde las 08:00 horas, los camposantos recibieron a la personas a quienes se les pidió portaran cubre bocas y se les proporcionaba gel anti bacterial.
Con palas, asadones, machetes, escobas y hasta garrafones de agua llegaban los asistentes para darle mantenimiento a las tumbas, luego de que permanecieran cerrados por la pandemia por Covid-19.
Otros, preferían dar una pequeña remuneración económica a algunos hombres que se ofrecían para realizar dicho trabajo.
Los intensos rayos solares que ya se sentían alrededor de las 10:00 horas no eran impedimento para que las personas siguieran llegando al lugar, protegidos algunos con sombreros y sombrillas.
Sitios como el panteón municipal “Sagrado Corazón” registraba mucho movimiento de personas que entraban y salían, algunas acompañadas por niños; además de los vendedores ambulantes que estaban en la entrada al lugar.
Mientras que en los privados, la afluencia de personas es menor y prevalecía un clima de calma.
A diferencia de años atrás, no hubo mariachis o conjuntos musicales amenizando estos lugares, ya que las autoridades municipales y la Comisión Estatal para la Prevención contra Riesgos Sanitarios (Coepris) emitieran el aviso de que no serían permitidos.





