Hoy tenemos los nuevolaredenses, los tamaulipecos y todos los mexicanos, una cita con la historia, pero más con el futuro de esta ciudad.
Porque dejando a un lado al país y al Estado -que también importan e igual este día se decidirá mucho sobre ellos-, pero esta vez centrémonos y concentrémonos en nuestra ciudad, ocupémonos y preocupémonos por lo que hay que hacer aquí en este particular día.
Para Nuevo Laredo, para usted, para un servidor, como sus pobladores, sí que no hay mañana.
A nosotros los de esta ciudad no nos cabe el dicho de “cabresteas o te ahorcas”, los nativos locales o quienes decidieron venir a fincarse en nuestra amada ciudad, ni nos quedaremos lazados, ni nos ahorcaremos.
Mucho menos cometeremos los errores electorales del pasado -el abstencionismo fue uno de estos yerros, quizá el más grande-, sino que vamos a soltarnos, deshacernos de este yugo y salir adelante, gracias a nuestro voto, el del 324 mil 664 residentes empadronados y encabr…itados.
Nuevo Laredo está muy mal, semidestruido, lo único grande o extenso hoy día, son los socavones, los baches y el olor a caca, por doquier.
La culpa la sabemos todos de quién es, es de quien ha manipulado, manoseado, sabroseado, fajado y se ha agasajado con 16 mil millones de pesos de presupuesto de egresos, en 5 años.
Y decimos cinco porque en su año de Hidalgo y en sus planes “eternizantes” de este granuja, ya tuvo que haber dispuesto de todo el erario de este año 2021, así que ni contemos con tal capital, porque él ya lo descontó.
Y la culpa es también porque no ha hecho nada, más que dejarnos muy maltrechos, robados, emproblemados y con una calidad de vida paupérrima como ciudad-ciudadano.
Sólo él y un cuadro muy chico de cómplices, son prósperos y millonarios, se han hecho del dinero de todos y también se adueñaron de terrenos,
concesiones, permisos y demás.
Nuestro municipio es otro, lo es desde hace casi un lustro, pues hace cuatro años y ocho meses antes del último gobierno local, estábamos medio mal debido a 39 años de bandidajes tricolores sin parar, pero se comenzaba a trabajar en las mejoras, sólo que tres años no alcanzan y estos cinco últimos iban a ser los de la consolidación de Nuevo Laredo, pero fueron los de la consolidación multimillonaria de un tipo gris, de un color gris rata.
Recordemos que tuvimos un gobierno azul de 2013 a 2016, que por lógica y entendible razón de tiempo, no pudo revertir las carencias y el atraso urbano provocado por casi cuatro décadas de saqueos tricolores, pero que pensó que las buenas intenciones seguirían, con su sucesor.
Salvo ese trienio 2013-16 y los dos de Horacio Garza Garza, en que hizo el Bulevar Colosio y el Puente del Comercio Mundial, de ahí en fuera, antes y después, desde fines de 1977 hemos tenido puros gobiernos bandidos.
Administraciones rateras y cabildos ladrones, que por sí u obligados por los cuatro últimos goberladrones robolucionarios en turno (dos están encerrados por ser muy malos y otro par la gozan como magos americanos, gracias a las también insultantes riquezas mal habidas que amasaron) se jambaron todito lo que pudieron.
Sí, alcalde y gobernadores se encargaron de desgraciar a Nuevo Laredo, no sólo birlándose todo lo que pudieron, sino que endeudando y también -algo por igual muy grave- no invirtiéndole el dinero el pueblo en la infraestructura urbana necesaria, como calles, agua potable, drenajes pluvial y sanitario, alcantarillado y demás.
Toda ciudad por su estado normal y más por el crecimiento de la misma, requiere de un permanente mantenimiento de su mobiliario urbano, aquí en Nuevo Laredo ese trabajo no existe, la Comapa es el más claro ejemplo de ello, su presupuesto siempre se lo han repartido gobernadores y alcaldes, pese a ser una empresa con números negros, la única en su tipo en el Estado.
Hoy -por citar un solo ejemplo-, con nuestro voto, tenemos que recuperar el Fideicomiso Nuevo Laredo Puente Tres, los miles de millones de pesos hurtados por este gobierno estatal desde hace cuatro años y ocho meses, dinero generado por el pago o peaje de más de 7 mil tráileres diarios que cruzaron a Estados Unidos, durante esos casi cinco años por el Puente el Comercio Mundial.
VAMOS A VOTAR
Ya no más insaciables gobiernos locales, de rateros a más no poder.
Ya no más de la gente impuesta por un pillo que es buscado en México y en Estados Unidos y que por tecnicismos legales o por lo que sea, no le han echado el guante.
Ya no vamos a permitir que se eternicen en los congresos, pillos que sólo levantaron la mano para endeudar más a Tamaulipas y a cada ciudadano de Nuevo Laredo.
Ya no queremos que otro ladrón vaya a un cargo sólo para conseguir fuero constitucional y que no sea metido a la cárcel por lo pobre y destruida que dejó a nuestra ciudad.
No, no hay excusa de que no fuimos a votar porque estábamos “crudos” (¿Cuál ley seca?, otra mentira más en este pueblo), sus hijos, sus nietos que están secuestrados en casa, ya quieren pisar una calle y que no les pase nada.
Y que esa calle esté lisa, pareja, sin pozos, ni baches, ni socavones.
Y que nadie diga que no va a votar porque todos son iguales, ¡no!, ya vimos que no son iguales, hay de ladrones a ladrones y estos últimos, ¡sí que se llevaron melgas!
Prohibido no sufragar, su parentela se lo reclamará, cuando mañana le vacíen su casa y en mucho se deba a que la única luz amarillenta de la manzana donde usted vive, se apagó desde hace meses, ya sea porque los chicos malos se robaron el cableado del arbotante o porque los cacos hurtaron todo el presupuesto y no hay ni dinero -ni ganas- de cambiar el foco.
Feliz domingo democrático y que sea el del triunfo de una población que salió en mayoría a votar y lo hizo inteligentemente, por el bien de sus hijos, del futuro del pueblo y en general, por Nuevo Laredo, por Tamaulipas y por México.


