Reynosa, Tam.-
Cerca de 50 veladoras fueron colocadas cerca de la barda donde murieron cinco estudiantes de la secundaria técnica 59, conocida también como “Rodolfo Treviño Castillo”, en la colonia La Retama.
A dos días después que un vehículo en persecución arrebatara la vida de los jpovenes de la Secundaria Técnica 59, hay desconcierto e impotencia en el sentir de sus compañeros.
Fueron ellos quienes se dieron cita en su primer día de vacaciones para visitar el lugar de la tragedia y colocar letreros con leyendas de “justicia” en honor a las víctimas.
Ahí quedaron en la memoria los nombres de Margarita Arraiga Cruz, de 15 años de edad; Rosario de los Angeles Alvarez Hernández, 15 años; Josecil Castro Castro, 14 años; Juan Carlos Castillo Arizmendi, 13 años y Gerardo Martínez Cruz, 13 años.
Con visible tristeza en su mirada, Carlos Antonio, compañero de salón de los fallecidos recuerda su última despedida, una con sabor agridulce, ya que se suponía sería un hasta luego y no un adiós.
“Trágico pero ala vez feliz porque era el último día que nos íbamos a ver en este año. ya el otro año íbamos a tener nuestra graduación juntos”, dijo.
La tarde del miércoles, Carlos vivió dos realidades: la felicidad y el terror, protagonizadas por las mismas personas con tan sólo minutos de diferencia.
“Yo no estuve presente, pero vi cuando mis compañeros estaban tirados, desángrandose uno por aquí otros por allá tirados. una amiga también estaba llorando del dolor”, indicó.
En su mente la imagen de sus compañeros será siempre la misma: personas alegres, bromistas y sinceras. aún así, carlos saca fortaleza de su dolor para exigir a las autoridades justicia y que cumplan la petición que se les había hecho desde tiempo atras de construir un puente para cruzar lo que ya llaman “la carretera de la muerte”.
Al dolor de los amigos cercanos se suma, la de la comunidad estudiantil, como Ángel Daniel Solís, alumnos de segundo grado, que aunque no convivía con los fallecidos lamentó su muerte.
“A mí me dolió mucho lo que pasó, me siento muy triste y afortunado porque a mi no me pasó nada. y me dio mucha tristeza ver a los padres como estaban llorando”, dijo.
Lo que debería ser un festejo de fin de año se convirtió en una de las peores tragedias en la historia moderna de Reynosa.
Tras los hechos un retén de la policía estatal fue colocado al exterior de la secundaria, justo en el lugar del accidente, mientras que desde ayer mismo trabajadores de obras públicas del municipio comenzaron la construcción del puente peatonal que pudo haber evitado la muerte de los cinco estudiantes.
Hasta el momento no se ha dado más información por parte de las autoridades.


