México, D.F.-
De nueva cuenta un cantante de corte ranchero fue el ganador de un concurso de La Voz México.
Este domingo el público votó por Marcos Razo, de oficio albañil, originario de Guadalajara, pero con experiencia en el canto.
Marcos se impuso a Willy Espinoza, nacido en Tampico, pero de raíces cubanas, a la guerrense Kate Botello y a la “culichi” Carolina Ross, en el programa de Televisa.
“Quiero dar gracias a Dios, pero sobre todo por haber conocido a unos coaches como ustedes”, dijo Marcos, quien tuvo de cerca a Marco Antonio “Solís”, cantante que desde un inicio del concurso lo veía como el nuevo Vicente Fernández.
En la final el ganador de La Voz México tuvo la oportunidad de cantar a dúo con Julión Álvarez.
Por su parte Willy Espinoza, uno de los favoritos del público, cantó con el colombiano Carlos Vives el tema “Volví a Nacer”.
De oficio soldador, él ha cantando en bares y vive actualmente en Villahermosa, Tabasco.
Tiene un hijo y esposa en Cuba, que planea traerse a México próximamente.
“Ellos son mi motivación y razón para vivir”, dice.
También interpretó “Me va extrañar”, de Ricardo Montaner, tema que dedicó a su hijo, que espera ver muy pronto.
DICEN ADIOS
En su despedida los jueces de La Voz México sólo tuvieron palabras de apoyo a los participantes, como a los próximos cantantes que participen.
“Fue fantástico. Me enamoré del formato. En esta tercera edición de México he descubierto mucho talento. Felicidades a los participantes”, dijo David Bisbal.
Por su parte Marco Antonio Solís “El Buki” dijo que al inicio no creía en programa.
“Pero ahora lo puedo recomendar ampliamente a los próximos coaches. Es maravilloso”, explicó.
Para Alejandra Guzmán el programa fue emocionante porque le dio la oportunidad de conocerse a sí misma y saber que puede dar mucho más a otros cantantes que apenas se abren camino.
“Ha sido muy importante acercarme a Carolina (su pupila), le pido que ya no llore. Pero he aprendido a seguir superarme y estoy aquí gracias a Dios”, dijo.
Wisin agregó que jamás se imaginó conocer a gente tan maravillosa que lo apoyara en México.
“Estoy feliz de estar aquí. Gracias a Dios por haberme permitido vivir esta experiencia”.
Yandel, su compañero, expresó que el concurso le permitió crecer muchísimo y que al mismo tiempo que lo conocieran más en México.


