Reynosa, Tam.-
Al menos 19 proyectos de nuevas maquiladoras se han detenido para entrar a México, debido al temor de la aprobación de la reforma hacendaria en México.
Por esta razón será con el mismo presidente de la República, Enrique Peña Nieto, que se hará una cita este miércoles 2 de octubre en Palacio Nacional para abordar el controvertido tema de la reforma hacendaria.
Y es que de aprobarse la reforma después de pasar por las cámaras de diputados y senadores, la industria maquiladora y manufacturera del país se verá ampliamente perjudicada.
“Hicimos un análisis y el año pasado tuvimos por importaciones temporales 156 mil millones de dólares, si esta cifra la multiplicamos por el 16 por ciento de IVA (por aprobarse) se debería pagar por el monto anual 25 mil millones de dólares”, dijo Aguirre Lang, el presidente de Index México, en rueda de prensa telefónica.
Señaló que el plazo para la devolución de impuestos a partir de la fecha de importación tomaría 6 meses, porque se hace la importación, recibe el material, la confirmación para exportar, realizar la transportación, exportar, generar la documentación por preparar la devolución.
“Este proceso por parte del SAT si tomando que está bien, en 6 meses se recibiría un flujo de 12 mil 500 millones de dólares, el costo de este financiamiento de esta cantidad representa 150 millones de dólares que es el costo de financiamiento que se tendrá que sumar al costo de la manufactura en México”, dijo,
Señaló que si a eso se suma un costo deductivo se pagar las mil 200 empresas de IMMEX el costo administrativo es de 100 millones de dólares y el costo logístico que se tiene que implementar, por vehículo y el pedimento en las aduanas del país, se tendría que hacer un gasto de 350 millones de dólares por este costo logístico.
“Estaríamos yendo a un costo de financiamiento de 6 mil 500 millones de dólares de dólares al año, más lo que incluya la capacidad instalada, por recibir las devoluciones de IVAs, obviamente lo que creemos es que la exposición de motivos, la final esta reforma no es recaudatoria, sino de control y nos parece un control extremadamente caro y que le va a pegar a la competividad con los productos a nivel mundial”.


