Migrantes se enganchan a reja de Casa Blanca en protesta

Últimas Noticias

Washington, E.U.-
A gritos unos. Con el puño en todo lo alto los otros. Con lágrimas algunas de ellas. Desesperados por la falta de acciones en el Congreso y ante la laxitud del presidente Barack Obama frente al drama de las deportaciones, un grupo de inmigrantes se engancharon este miércoles a la verja principal de la Casa Blanca para demandar un alto a las redadas y a las expulsiones de quienes terminan en zonas de alta peligrosidad.

“Si el presidente no pone un alto a las deportaciones, nosotros comenzaremos a parar los autobuses de ICE (la Oficina de Inmigración y Aduanas)”, advierte Benjamin Itehua, un joven inmigrante del estado de Veracruz.

“Qué le voy a hacer. Me siento dividido por el drama que se vive en mi tierra con las inundaciones y por el drama de las familias que nos hemos visto obligados a emigrar y que hoy seguimos viviendo con temor a ser detenidos y deportados todos los días”, asegura éste joven que enfrenta un proceso de deportación.

“Cuando el presidente Obama tuvo necesidad de la comunidad hispana, porque estaba en campaña electoral, anunció las acciones diferidas (para beneficiar a los hijos de indocumentados que podrán permanecer en el país por un plazo de dos años)”, señaló Itehua.

“Pero ahora, no quiere actuar ante una situación que sigue dañando a miles de familias. Más de mil 100 personas son deportadas al día. Esta situación es insostenible”, resumió mientras coreaba y se solidarizaba desde la distancia con el grupo de compañeros que fueron detenidos y arrestados por la policía por atarse a las rejas principales de la Casa Blanca.

En un acto dominado por las emociones, un grupo de jóvenes que se trasladaron desde distintos puntos de Estados Unidos, decidieron arriesgarlo todo con el fin de hacerse escuchar:

“Algunos de ellos son indocumentados. Y también tienen abiertos procesos de deportación. El riesgo que están corriendo es mucho. Ellos son los nuevos líderes de una comunidad que se encuentra desesperada ante la falta de respuestas concretas del presidente y el Congreso”, consideró Jacinta González, una joven activista al servicio de una red de jornaleros en Nueva Orleans.

El acto de los jóvenes, en un ambiente de paranoia que mantiene blindada a la Casa Blanca, tras el ataque de un joven desequilibrado contra la comandancia naval de esta capital, se convirtió en un acto desesperado. En un nuevo intento por hacerse escuchar ante el desdén del partido republicano en la Cámara de Representantes que se niega a debatir la iniciativa de reforma migratoria que nació y aprobó el Senado en junio pasado para ofrecer una vía a la legalización a 11 millones de indocumentados a cambio de reforzar la seguridad fronteriza con México.

Esta acción, a la desesperada, se inscribe en el marco de un calendario de acciones que intentan presionar al Congreso, ante las evidencias que apuntan hacia un nuevo aplazamiento en el proyecto de reforma migratoria que podría trasladarse hasta el 2014 o incluso el 2015.

Apenas el pasado 12 de septiembre, un grupo de más de 100 mujeres se hicieron arrestar a las afueras del Capitolio para exigir el debate de la reforma migratoria y el fin de las deportaciones.

- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -