Precisamente a propósito de la Reforma Hacendaria, que algunos califican más bien como una miscelánea fiscal, porque su alcance es muy cuestionable, me llegó un correo de una nota publicada en el periódico La Jornada.
Ahí se detalla que 60, sí sesenta, empresas mexicanas adeudan a la Secretaría de Hacienda del ejercicio correspondiente al primer trimestre del año 232 mil millones de pesos por concepto de impuestos diferidos.
La nota critica la posición blandengue del gobierno de Enrique Peña Nieto contra las grandes empresas y su intento de afectar a los ciudadanos mediante la susodicha reforma para hacer frente a un déficit de las finanzas públicas.
Entre las sesenta empresas deudoras al fisco están las de Carlos Slim que deben más de 70 mil millones de pesos, Cemex de Lorenzo Zambrano debe más de 38 mil millones, El Grupo Modelo adeuda más de ocho mil millones.
Coca Cola más de dos mil millones, Bachoco de Eduardo Bours casi dos mil millones de pesos, Televisa, casi dos mil 500 millones de pesos.
TV Azteca debe 254 millones. Industrias Peñoles y Palacio de Hierro, de Alberto Bailleres debe más de seis mil millones de pesos. Soriana adeuda al fisco más de siete mil 500 millones, mientras que Liverpool debe casi cuatro mil millones de pesos en impuestos.
Y así sucesivamente.
Pero la Secretaría de Hacienda en lugar de hacer que estos súper millonarios paguen, ahora anda campechaneando la aplicación de impuestos que va desde un litro de refresco hasta el pago de colegiaturas y renta de casa, ¡ah! Y también por masticar chicles.
Peña Nieto encubre los alcances de esta reforma modesta saliendo a decir que con ello se elimina la posibilidad de pagar impuestos por la comida y las medicinas y que además se contará con un seguro de desempleo.
Ese seguro contempla el pago de la mitad del sueldo que usted percibía al momento de quedar desempleado, pero tendrá que comprobar que estuvo trabajando los dos últimos años y que será pagado durante tres meses, después se le pagará sólo un salario mínimo, hasta completar seis meses en total.
Las empresas dejarán de pagar el Impuesto Empresarial a Tasa Unica, IETU.
También se propone cobrar IVA en los servicios de educación, es decir, al pago de colegiaturas. Actualmente están exentos de este cobro los servicios que cuentan con aval oficial por parte de la SEP.
Recordemos que Felipe Calderón autorizó que el pago de colegiaturas en el nivel básico fuese usado para exentar de impuestos a los contribuyentes.
También se contempla la desaparición del impuesto a los depósitos en efectivo que había autorizado el gobierno de Vicente Fox.
Si le gusta mascar chicle, ahora tendrá que pagar impuesto por ello, me pregunto ¿cuánto le significará de ingresos a la federación el masticar chicles?
Y si tiene mascotas, pues a pagar impuestos por la comida. Pero también por ir a espectáculos públicos, a excepción del cine los Estados del país podrán gravar los espectáculos.
Esto está de risa, ¿no cree?
Y se homologa el IVA en todo el país al 16%.
La Reforma Fiscal tendrá que estar aprobada antes del 31 de octubre para que coincida con la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación.
En tanto eso ocurre, los mexicanos esperamos que pronto nos diga Peña Nieto cuánto generan las empresas de Pemex en el extranjero y si los empresarios multimillonarios ya pagaron sus deudas a Hacienda.
LA FRASE:
“No hay ninguna razón para privatizar el petróleo. Se trata de un vil y descarado atraco que significaría entregar de 30 a 40 mil millones de dólares anuales a las empresas extranjeras”, palabras de Andrés Manuel López Obrador, líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en relación a la reforma energética planteada por el gobierno peñista y que está recibiendo críticas de todas partes, según señalan en el portal Animal Político.
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