México, D.F. / Noviembre 9.-
Qué importó la poca concurrencia en el Estadio Azteca ayer domingo. Los cerca de 20 mil aficionados que acudieron al inmueble celebraron efusivamente el regreso del América a la Liguilla tras dos años de ausencia.
Dos años después, el ayuno terminó. Las Águilas vuelven a la fase final y lo consiguieron gracias a su apretada victoria sobre el Monterrey por la mínima diferencia (1-0).
Con su derrota en Toluca, el Pachuca les abrió la puerta, pero los dirigidos por Jesús Ramírez prefirieron entrar por méritos propios y, de paso, superar a un rival con el que lucharán por quedar mejor ubicados.
El América todavía aspira al liderato general, aunque su principal objetivo es ubicarse entre los cuatro primeros lugares de la clasificación. “Chucho” Ramírez lo demostró este domingo, al retrasar las líneas amarillas en el complemento.
Ya con la ventaja, las Águilas adoptaron la posición que tantos éxitos les dio en el certamen. Salvador Cabañas quedó solitario en la delantera, porque Daniel Montenegro colaboró en tareas de recuperación. Cuando el “Rolfi” fue sustituido por Cerda al 66 de tiempo regular, la postura se acentúo.
Aunque eso no restó peligrosidad a los de casa. Enrique Esqueda y Jean Beausejour fueron las gacelas que aprovecharon los servicios de Pardo. El Monterrey decidió jugar a matar o morir… Y se fue de Santa Úrsula con las manos vacías.
Tarde de reencuentros en el gigante de concreto. El del América con la victoria y la Liguilla, el de los Rayados con la irregularidad y el de Aquivaldo Mosquera con los problemas físicos.
Ahora fue en la pierna izquierda, tal vez no tan grave como el que le hizo perderse los cotejos ante los Jaguares y los Pumas, pero el central colombiano continúa generando preocupación entre los americanistas.
Luego de su paupérrima marcación a Darío Verón el jueves pasado, Ricardo Rojas perdió la confianza de su entrenador. Ni siquiera salió a la banca. Fernando López, quien debutó en el campeonato, recibió la oportunidad de ser el compañero de Juan Carlos Valenzuela.
Cumplió de manera discreta, con algunos sobresaltos. Aún así, el gigante de ébano es insustituible debido a su calidad.
Pardo tuvo que realizar un mayor esfuerzo físico. Además de recuperar balones e iniciar los contragolpes, el capitán llegó a colocarse como un zaguero adicional. Había que mantener la ventaja a como diera lugar.
Con apenas un tanto y frente a un Monterrey que ya estaba clasificado, pero el América cumplió con su primera misión en el Apertura 2009.
Su pueblo volverá a vivir una fase final y eso lo llena de alegría. Por eso, festejó de manera tan intensa la victoria. El sueño del título continúa vivo.
Tras dos años de ausencia,
América está en la Liguilla


