Mission, Texas. / Diciembre 16.-
A pesar de que fue inaugurado el nuevo Puente Anzaldúas, también llamado popularmente Reynosa-Mission, los autos con placas de Nuevo León no están usando esta nueva salida y congestionan por la tarde-noche el cruce Reynosa-Hidalgo de regreso a México con filas de hasta una hora y 20 minutos.
Cientos de autos contribuyeron al caos vehicular este martes, precisamente en la fecha de apertura del nuevo puente internacional que se construyó para que fuera usado, principalmente, por automovilistas provenientes de Nuevo León.
El llamado “Puente del futuro”, que cuenta con una longitud de 5.15 kilómetros y es el más largo que une a los dos países, es una opción para desfogar la carga de vehículos de Nuevo León, como del resto del País.
Desde hace varios años, al contar Reynosa con dos puentes que unen a Hidalgo y Pharr, Texas, los fines de semana y en vacaciones se saturaban con autos con placas de Nuevo León.
“Lo que deberían de saber (los regios) es que también lo deben usar de regreso; cuando vine de regreso estaba lleno de carros con placas de Nuevo León”, dijo molesto uno residente de Reynosa que estuvo haciendo una fila de más de hora y medio para cruzar a México.
Si bien tiene un acceso complicado para su entrada, lo que ha causado confusión para los usuarios, hasta el momento son pocas personas lo que están usando esta nueva vía para Mission, ciudad vecina de McAllen.
El nuevo puente Anzaldúas brindará a los turistas que utilizan la carretera Monterrey-Reynosa la oportunidad de ingresar de manera rápida y segura a los Estados Unidos siendo este el cruce internacional más cercano entre la capital de la Republica Mexicana y la Unión Americana, dijo García Jr., de la oficina de Información pública Mission.
En la inauguración Óscar Luebbert Gutiérrez, alcalde de Reynosa, explicó que el arranque de operaciones del puente no quiere decir que la obra esté terminada, pues falta infraestructura.
La inauguración oficial no será sino hasta el próximo mes de enero, dijo.

