Elecciones 2022, una contienda con uñas y dientes

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Reynosa, Tam.-
Empezado el año, en Tamaulipas está a punto de arrancar una cuenta regresiva de 156 días para saber quién se hará cargo de administrar el destino económico, político y social del próximo sexenio.

Las dudas y la desigualdad; el descontento público, la inseguridad y hasta los efectos de una pandemia están impulsando una metamorfosis en un estado en el que votar por el PRI era casi como una religión.

Hace cinco años llegó el PAN y asumió un rol de aparentes ‘vientos de cambio’, que a la vuelta de 62 meses, más allá de consolidarse, sus propuestas han sufrido un desgaste, arrastrándolo a una zona de inestabilidad.

Cómo rompehielos aparece un tercero en escena. El Movimiento Regeneración Nacional encabeza las preferencias y las desbandadas políticas han inclinado hacia su lado la balanza.

Hubo un momento en el que los gubernamentales decidieron desmarcarse de otros institutos y embarcar sus aspiraciones por MORENA que por cualquier otro partido (de a treinta por uno).

Empero, luego del acto interno plebiscitario del 22 de diciembre, en el que fue designado el candidato para los próximos comicios, el océano político electoral parece que toma forma de marejada.

A babor y estribor las fuertes corrientes amenazan con desestabilizar el barco y muy probablemente buscar otro conducto para llevar a tierra firme sus trazados destinos, estar en el itinerario del 5 de junio de 2022, en las boletas.

Pero el viaje podría ser ríspido y accidentado. Abandonar la nave también puede significar un naufragio adelantado, encallar o deslizarse en una fosa de tiburones.

No muy lejos otras plataformas observan a flote a la primordial hoy en día que es MORENA. Mas no a todos gusta quien capitaneará la nave, porque en cubierta están muchas mercancías en riesgo.

Tamaulipas es un preciado botín que, a usanza de los tiempos antiguos, pelearán marineros y piratas. A bordo se libra una cruenta batalla para hacerse del control del timón.

No será un periplo sencillo y llegar a buen puerto tampoco. Impugnaciones, reyertas internas, desacuerdos con su tripulación y hasta complots son los que por ahora están en la mira, en el catalejo político.

Los siguientes dos meses serán cruciales para la configuración de las rutas que llevarán al faro, la Torre de Gobierno, que ante el pronóstico del tiempo no será en aguas tranquilas.

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