McAllen, Texas.-
Su nombre es Mayra Flores. Nació hace 36 años en el municipio de Burgos. Emigró muy chica a los Estados Unidos, país donde cursó sus estudios.
Sus padres, unos inmigrantes que trabajaban en los campos de algodón en Memphis, Texas, la impulsaron para lograr el “sueño americano” y mucho después consiguió la ciudadanía.
Técnica en cuidados respiratorios, Flores se involucró en la política y le fue muy bien. Se afilió al Partido Republicano, donde consiguió destacar hasta competir en las elecciones por el Distrito 34 del Valle de Texas, que se decidieron hasta la noche del martes, y ganó un asiento en la Cámara de Representantes.
La joven política festejó esta victoria en la ciudad de San Benito. Su popularidad crece como la espuma al divulgarse que será la primera dama de origen mexicano que será congresista en la Unión Americana.
Sus votos no fueron pocos: 15 mil 700 (51 por ciento) y nada menos que el magnate y actualmente el hombre más rico del mundo, Elon Musk, sufragó por ella, como él mismo lo anunció en Twitter, al ser la primera vez que elige a un republicano.
Flores se está convirtiendo en el más nuevo ejemplo de la cultura del esfuerzo y la superación en materia de género, en un país donde radican alrededor de 25 millones de inmigrantes ilegales.
No obstante, ella está casada con un agente de la Patrulla Fronteriza y durante su campaña ha mostrado una posición férrea contra el aborto y a favor de las armas, asumiendo también una línea crítica contra el gobierno del presidente Joe Biden.
A pesar de ser de origen tamaulipeco, Mayra Flores ha ganado adeptos hasta en las organizaciones y esferas más radicales del Partido Republicano.
Su estadía en el congreso norteamericano podría ser corta (al menos de siete meses), porque en noviembre próximo volverá a haber comicios y en enero se renovará el parlamento; sin embargo, esto no es un impedimento para que esta mexicana se dé más a conocer luego de haber hecho historia.


