El pasado viernes (ya sábado en Japón), se dio a conocer la noticia del terrible fallecimiento de uno de las más grandes glorias de la lucha libre a nivel mundial: Antonio Inoki. Un hombre que no solo dio mucho por el deporte del pancracio dentro de su país, sino también fuera de los cuadriláteros, ya que alternó el deporte de la lucha libre con la política.
Tras la postguerra y un exilio en Brasil, el joven de 17 años Kanji Inoki (nombre con el que nació), iniciaría en la lucha libre bajo la tutela del luchador asiático, Rikidozan, fue entonces cuando adoptó el nombre de Antonio en una especie de homenaje a Antonino Rocca y, a su vez, conocería a uno de sus contemporáneos luchísticos, The Giant Baba en el dojo de la Japanese Wrestling Association, con quien ganó en cuatro ocasiones los Campeonatos de Parejas de NWA International.
Tras ser despedido de la JWA, Inoki fundaría la que hoy en día no solo es considerada la mejor empresa de lucha libre de Japón, sino que también una de las que ha hecho ruido en los últimos años con sus luchas de cinco estrellas: New Japan Pro Wrestling, empresa donde tendría el honor de convertirse en el primer Campeón IWGP de Peso Completo (aunque en realidad el primero fue Hulk Hogan). Ahí se enfrentó a rivales importantes entre los que destacan Ric Flair.
Gracias a su posición política en Japón, en 1976 llevó a cabo una lucha con leyenda más grande del boxeo, Muhammad Ali en enfrentamiento de boxeo contra lucha libre. El encuentro fue polémico pues Inoki exhibió a un egocéntrico Ali que no quiso seguir el guion de la lucha y dándole golpes reales hasta noquearlo.
La pelea contra Ali y los conocimientos en disciplinas como el judo, ayudaría a Inoki a darle mayor promoción a las Artes Marciales Mixtas a través de NJPW, lo cual sería el inicio de la etapa más oscura de la empresa con algo que fue conocido como “el Inokismo”: hacer que luchadores se adentren dentro de las MMA y viceversa, lo cual trajo a algunos peleadores a ostentar el título máximo de NJPW como Bob Sapp y algunos luchadores que contaban con experiencia en MMA como Shinsuke Nakamura.
Y hablando de Nakamura, este último fue uno de los discípulos de Inoki en su dojo donde también resaltan nombres importantes como Keiji Muto (más conocido como The Great Muta), Tatsumi Fujinami (segundo Campeón IWGP) y Rocky Romero (luchador que estuvo un breve tiempo en Triple A a finales de los 2000)
En cuanto a su vida política, formó parte de la cámara de concejales en dos periodos: de 1989 a 1995 y del 2013 al 2019. En su primer periodo como representante del Partido Deportes y Paz, fue a Irak durante la Guerra del Golfo a solicitar al entonces dictador Saddam Hussein la liberación de ciudadanos japonés a cambio de una función de lucha libre, lo cual le valdría la reelección en 1992. Quiso repetir esta fórmula tres años después con la función de Collision in Korea, pero debido a unos escándalos perdió las elecciones y retirándose de la política por 18 años.
Ya en su segundo periodo como abanderado del Partido Restauración Japonés, estuvo más apegado a Corea del Norte donde además de ser suspendido por un viaje no autorizado a ese país donde se entrevistó con el líder norcoreano Kim Young-nam, sobre el tema de algunos ciudadanos japoneses retenidos en la nación comunista entre 1977 y 1983, lo cual provocaría el distanciamiento en las relaciones internacionales entre los países asiáticos. En 2019, se retiraría de la política de forma definitiva.
Inoki vivió una vida de contrastes, ya sea en el ámbito político o en el ambiente luchístico, pero lo importantes es el legado que dejó a su paso en dichas ramas.

