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Monterrey, N.L.-
Los restos de la regiomontana Rubicela Gallegos Castillo fueron finalmente velados y enterrados en Monterrey, luego de tres años de permanecer desaparecida y de haber sido encontrados sus restos en la casa del feminicida de Atizapán.
La vecina de la colonia CROC, al poniente de la ciudad, había viajado a la capital del país por cuestiones de trabajo, pero el 19 de julio de 2019 se le perdió la pista.
En mayo de 2021 su cadáver fue localizado, junto al de otras decenas de chicas, enterrados en la casa del también llamado “caníbal de Atizapán”, un feminicida serial mexiquense.
La identificación de los restos de logro gracias a pruebas de ADN y hoy, Rubí llegó a su última morada en el panteón San Jorge, no sin antes ser velada por dos horas, en compañía de familiares y amigos cercanos, quienes le dieron el último adiós.



