Monterrey, N.L.-
El escritor y periodista Juan Villoro considera que, para presentar la realidad, el narrador tiene un doble registro en el que, por un lado, le ofrece al lector un mundo en el que pueda imaginarse distintos y mejores escenarios; o, reseñar el mundo imperfecto y a veces sin sentido en el que vivimos.
“Si el mundo fuera una maravilla, no necesitaríamos novelas, completamos el mundo a través de las novelas; lo dotamos de sentido a través del teatro, la poesía y los distintos géneros literarios; pero, no solamente tenemos que darle el sentido al mundo que ya existe, sino crear otros mundos, abrir ventanas hacia cosas que todavía no suceden, pero podrían suceder.
“La diferencia entre la literatura y otras formas del conocimiento, es que la literatura se ocupa de lo que ocurre, pero también de lo que podría ocurrir; es decir, de lo real, pero también de lo posible. Esta capacidad de crear utopías, distopías, de inventar Macondo, Comala, es algo extraordinario; entonces este doble registro de captar lo real y de reinventarlo, es el estímulo permanente de la escritura”.
Villoro, quien se encuentra de visita en la ciudad con motivo de la FIL Monterrey, expresó lo anterior en un encuentro con la prensa, en donde anunció que apoyará al gremio periodístico de México con el dinero que obtuvo con el reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2022 que recibirá en el Festival dedicado a Gabriel García Márquez, a realizarse los próximos 21, 22 y 23 de octubre en Bogotá, Colombia.
“Yo no participo en premios literarios, y cuando hay uno, te piden que autorices y presenten tu candidatura como el Premio Nacional de Letras, prefiero que se lo den a otra persona. Pero hay premios en los que te hablan por teléfono y es como si te sacaste la lotería; creo que es accidente muy afortunado, pero que es muy peligroso pensar que lo mereces, porque si sientes que ya llegaste a la meta, estás muerto.
“En el caso concreto del Premio Gabo, a mí me da mucho gusto que un jurado internacional de periodistas haya pensado en mí, pero también esto nos da la oportunidad del dinero que está asociado a este premio, de destinarlo a los periodistas mexicanos que están trabajando en situaciones de riesgo y eso será a través de la asociación Quinto Elemento”, señaló el autor de “El Testigo” y “Dios es Redondo”, entre otros títulos.
Sobre “El Profesor Zíper y las palabras perdidas” que es el cuarto de la serie, comentó que cada uno tiene un eje temático:
“En este caso se trata del lenguaje y creo que esto es atractivo para los niños y para los jóvenes, porque los niños están en la madrugada del idioma, están amaneciendo a las palabras y les gusta ponerle apodos a sus peluches, por ejemplo.
“Están nombrando al mundo, son sumamente creativos. Los niños aceptan con mucha más facilidad estos juegos del lenguaje que los adultos, entonces me parece muy interesante jugar con las posibilidades del lenguaje justamente para los jóvenes lectores que cada día aprenden una palabra, o inventan una palabra”.
-¿Cómo haces para multiplicarte y siempre ser singular y atractivo para los lectores? le preguntó un representante de los medios de comunicación:
“Me pregunto mucho por qué tengo que escribir en distintos géneros, y el único que me parece totalmente ajeno y es el más alto de todos, es la poesía. Admiro mucho la poesía, pero no escribo poemas.
“Envidio a los escritores que escriben siempre en un mismo género. Yo tengo un temperamento muy disperso: me entusiasmo muy pronto y me aburro muy rápido. Y este temperamento disperso, hace que si yo escribo en un género me canse pronto de ese género, entonces creo que es una cuestión de personalidad”, explicó.


