Buenos Aires, Arg./Agencia Xinhua.-
El Gobierno argentino expresó este jueves su rechazo a ejercicios militares que Reino Unido prevé realizar junto con militares de Kosovo en el área de las Islas Malvinas, un archipiélago del Atlántico Sur que el país sudamericano reclama como propio y que Londres controla políticamente.
A través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Gobierno del presidente Alberto Fernández expresó que “rechaza en forma contundente la intención de enviar nuevas tropas militares a las Islas Malvinas, territorio argentino ilegítimamente ocupado por el Reino Unido”.
Esos ejercicios “constituyen una injustificada demostración de fuerza y un deliberado apartamiento de los llamamientos de numerosas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas que instan a la Argentina y al Reino Unido a reanudar las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa”, dijo la Cancillería.
La cartera de Exteriores se refirió a anuncios según los cuales “la pretendida asamblea de Kosovo habría decidido enviar a las Islas Malvinas hasta siete miembros de las ‘Fuerzas de Seguridad’ (KBS) de Kosovo”, tras un acuerdo con el Reino Unido para la incorporación de personal de las KBS en el ejército de infantería británico en el archipiélago.
El Gobierno argentino reprobó “en forma categórica el supuesto carácter de ‘misión de paz’ que se pretendería darle a la referida actividad militar, por resultar totalmente injustificado”, y recordó que Argentina “no reconoce la declaración unilateral de independencia por parte del Parlamento de Kosovo”.
Argentina remarcó que la presencia militar del Reino Unido en el Atlántico Sur contradice la resolución 41/11 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que exhorta a los Estados de todas las demás regiones, en especial a los militarmente importantes, a respetar la región del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación.
Argentina y el Reino Unido protagonizaron un conflicto bélico entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982 por la soberanía del territorio insular, controlado por Londres desde 1833.
La conflagración concluyó tras la muerte de 649 soldados argentinos, 255 militares británicos y tres isleños.


