Que este año nuevo nos vaya muy bien a todos, en especial a nuestra ciudad, ¡toda!, en general, que la comunidad sea agraciada en todos los sentidos, como el lugar de vida de casi medio millón de personas, todas buenas, porque todos tenemos algo positivo, noble y bondadoso, hasta el último de aquí, sin excepción, no lo duden.
Que el sitio del diario vivir de una gente tan noble y trabajadora como la nuestra, sea y seamos bendecidos por Dios nuestro Señor.
Que la población, que el pueblo, todos nosotros, vayamos para adelante, en todo, puro positivo ¡con ganas!
Que a usted le vaya ¡súper!, a cada uno de los suyos, que reine la salud en la familia -sin ella todo lo demás se va al carajo-, que hagamos cada uno algo para que así sea, en lo individual, como en lo colectivo, que el vecindario hagamos por todos, que nos portemos mejor y nos comportemos extraordinario, que seamos buenos ciudadanos, respetuosos, decentes, honrados, nobles, bondadosos, honestos, colaboradores, participativos, que tengamos un poco de amor por el prójimo, ese sentimiento hacia los demás que se ha ido perdiendo, enfriando, endureciendo (dadas las circunstancias adversas o difíciles que hemos vivido en más de dos décadas como pueblo, y más con tanto gobierno bandido).
Todos seamos mejores en todos los sentidos, que de repente, veamos en corto tiempo que esta ya es una mejor ciudad, que somos privilegiados, porque somos una gente muy buena y que tenemos lo que nos merecemos, en lo positivo, lo bueno, lo próspero.
A todos nos daría enorme gusto vernos en un mejor lugar, en un entorno armonioso y amistoso, en excelentes condiciones de vida.
Y cada uno luchando todos los días porque así sea, procurando el bien para uno, para la familia, con respeto y atención al prójimo, a la comunidad.
Que seamos buenos, amables, cordiales, para qué en conjunto, como también en lo individual de cada quien, de cada clan, las cosas vayan mejor, en un ambiente más agradable, cordial.
Que lo intentemos hacer mejor todos, en todo lo que esté alrededor de nuestra vida, de lo que hagamos.
¡Claro que se notaría en todo el pueblo! la comunidad puede y debe cambiar, pero se empieza con uno, sin ese primer paso, la transformación no se produce.
Que usted y Nuevo Laredo progresen, que se mejore uno, que en lo personal usted – y yo- cambie el “chip” y le irá mejor, ¡atrévase! Incúlquelo a los suyos, pero predique con el ejemplo.
Y suyos nos referimos -muy importante- también al vecino de a lado, a las familias de la cuadra, a los compañeros del trabajo, a la gente de nuestro entorno, del diario contacto y roce, para así contagiarlos en directo, ¡de una!, para volverlos de nuestro equipo y envolverlos en el buen comportamiento.
Y así mañana Nuevo Laredo será diferente, se notará una mejor vibra, será una sorpresa maravillosa y una realidad muy agradable.
Deseamos (y cuando decimos deseamos, es en plural por lo que tenemos que hacerlo entre todos) que queden atrás tantos años difíciles, de adversidades, de malas acciones, de peores gobiernos, anualidades perdidas, robadas por cuanto a progreso comunitario y bienestar ciudadano.
Que este año nuevo valoremos lo que tenemos, superemos lo que nos duele y luchemos por lo que queremos (repetimos que esto aplica para la generalidad de nuestra amada gente de Nuevo Laredo).
Dios y la vida nos han dado un año más, disfrutémoslo trabajando por lo que queremos.
La frase de un servidor para desearle lo mejor a alguien de nuestra estima, en su cumpleaños, aniversario de boda, años de su negocios, empleo, profesión o desempeño, en esa fecha especial de cada 12 meses que todos tenemos, en lo que sea que sabemos que le toca por calendario, es la siguiente; “Que Dios te bendiga, te brinde otro año más, pero de gran calidad de vida, con bastante salud, mucho amor y harta lana”.
Así que eso es lo que deseamos para todos y cada uno de ustedes.
Feliz año para todos, para Nuevo Laredo, que nuestros gobiernos municipal, estatal y federal se desvivan por llenarnos de confort y bienestar, nada más lo que les corresponde (y lo que prometieron cuando nos pidieron el voto para llegar), nada más lo que nos toca y nos merecemos.


