La popularidad del fútbol en México tiene sus consecuencias, ya que ahora a los equipos no les importa crecer en audiencia televisiva, les importa el billete y nada más.
La jornada uno de la Liga MX, que iniciará este fin de semana, lo refleja. Sólo dos partidos estarán en señal abierta el sábado y domingo respectivamente.
Es cierto que la televisión de paga tiene tiempo transmitiendo los encuentros pero al día de hoy se ha apoderado del fútbol mexicano, y sólo los que tienen para pagar pueden ver el deporte “más popular “ en México.
Cadenas como ESPN y Fox entraron al negocio del fútbol y han puesto partidos en canales que se encuentran en paquetes básicos de cable. Sin embargo, ahora Fox lo hace en su canal Premium, por lo que necesitas otro paquete más caro. Así será el Rayados contra Chivas del sábado.
Tigres estaba por Izzi y su canal Aficionados, pero ahora entra una nueva plataforma de nombre Vix independiente a cualquier otra por lo que ver a estos equipos será más caro porque necesitarás otro sistema además del que podrías ya tener.
Los llamados 4 grandes no se hicieron por sus logros, se hicieron porque crearon afición en todo México, porque sus partidos eran transmitidos por señal abierta, eso ya no importa a los equipos, quienes no quieren crecer en seguidores, sino recibir el billete de la TV de paga.
El negocio ha cambiado y el deporte popular se ha vuelto de élite y con la competencia de cableras cada vez se vuelve necesario tener más de un sistema de paga para ver a tus equipos predilectos.
En el caso de Tigres, que tiene su estadio vendido al cien cada temporada, debiera importarles menos la TV de paga y volverse populares llegando con señal abierta a casa plaza en México como lo hizo América, Cruz Azul, Chivas o Pumas que no sólo llegaban a todo México sino también en su ciudad.
En el norte nunca ha sido así y nunca lo será y ahí es donde te das cuenta que no les interesa crecer en seguidores sino crecer en lo económico. Es un negocio, muy de acuerdo pero no vas a crecer porque en Oaxaca no van a pagar por verte jugar.
Sólo el tiempo les dará la razón si lo que están haciendo secuestrando al balompié o volviéndolo de élite funciona.

