Todavía sigue siendo motivo de comentarios la corrida pasada en la Monumental Monterrey, pero sobre todo la enorme necesidad que el Juez de plaza lleve a cabo el reglamento taurino como se debe.
Al margen de la expectativa que esa corrida creó semanas antes y del pésimo resultado final que tuvo para la afición, haciendo bueno aquel refrán: ‘tarde de expectación, tarde de desilusión’, lo verdaderamente importante recae en la figura de quien preside los festejos.
Ser juez de plaza es una encomienda muy seria otorgada por la máxima autoridad en el municipio, que es el alcalde y entre sus responsabilidades está la de velar por los intereses de la gente, del pueblo, como lo marca el Artículo 25 del Reglamento de Espectáculos Taurinos de Monterrey, vigente desde 2016.
Nuestro actual juez lo ha sido por varios trienios, y solo en muy contadas ocasiones acatando el Artículo 20 del mismo documento, en el que especifica claramente que serán DOS jueces rotativos en el biombo.
Ahora bien. En la búsqueda de ese ‘segundo juez de plaza rotativo’ que debe ser propuesto para que entre en funciones, será muy necesario que sea alguien totalmente independiente a la empresa, y a los intereses del municipio, y que venga a cuidar realmente los intereses del aficionado.
Platicando con un grupo de personas, encontramos que ‘ese alguien’ debe ser un aficionado que conozca realmente el medio taurino, que sea proactivo (con iniciativa y capacidad para anticiparse a problemas o necesidades futuras) y que su toma de decisiones sea respetada por la empresa.
Solo de esa manera podrá cambiar en algo el futuro de la fiesta en la capital regia.
Y sí, es necesario y correcto que esa nueva tercia del biombo siga siendo asesorada por dos matadores de toros como hasta ahora, que igual tengan la firmeza de echar toros para atrás cuando no cumplan con la edad, peso y presencia a simple vista.
La pregunta es: ¿quién le quiere entrar a esta papa caliente de ser juez de plaza?
No dudo que haya algunos interesados, pero la opinión y el consenso es que antes de que se tome una decisión unilateral en la presidencia, bien valdría la pena hacer una terna de aspirantes y que los mismos expliquen detalladamente su interés y conocimientos del tema.
Ojalá que pronto surjan nombres de posibles candidatos y ¿por qué no?, que estos mismos tuvieran un acercamiento con los grupos de aficionados, taurinos, peñas y matadores locales para que den sus puntos de vista y reciban en reciprocidad comentarios de estos.
No es posible que mejor en plazas de segunda o tercera categoría veamos encierros más presentables que en Monterrey. Ya urge que alguien se acerque al Palacio de Cristal y hagan ver, a quien corresponda, que las cosas no están funcionando… desde hace mucho tiempo.
Hasta la próxima.
@martinbanda


