Tampico, Tam.-
En declaraciones polémicas el ex alcalde de Tampico, Óscar Pérez Inguanzo, acusa a la última administración priísta que (entre 2011 y 2016) gobernó a Tamaulipas de encarcelarlo ilegalmente, tras lo cual asegura que fue víctima de abusos en prisión, hasta que tuvo que ser enviado a un hospital por problemas de salud.
De los malos manejos de su gestión pública culpó al ex alcalde, Fernando Azcárraga, por dejar una deuda de 40 millones a la Tesorería del municipio y, tras más de una década de haber sido liberado, finalmente el polémico político rompió el silencio.
En una entrevista concedida al medio de comunicación Expreso el ex edil porteño reconoció que fue arrestado en los Estados Unidos y extraditado a México por una denuncia de corrupción pública.
Refirió que el gobierno de Tamaulipas, por medio del entonces contralor, Miguel Salman, le fincó responsabilidades por una línea de crédito tramitada ante la institución mercantil Banregio para cubrir el techo de una deuda heredada por la previa alcaldía.
Fungía como presidenta municipal Magdalena Peraza Guerra, que había llegado al poder por medio del Partido Acción Nacional (PAN), antes de retornarse al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Lo que Pérez Inguanzo no señala en la entrevista periodística es que su administración, a su vez le había endosado a la maestra una deuda de 180 millones de pesos.
ESCURRIDIZO
Gabriela Segura, otrora coordinadora de los regidores, alertó que el ex munícipe acostumbraba a estar al filo del reglamento, pues mandaba a publicar notas suyas en recorridos por la ciudad mientras él se encontraba fuera.
Denunció que cuando lo buscaban en la presidencia municipal sus subordinados argumentaban que no estaba por motivos de trabajo; sin embargo, era pública su presencia –entre semana– jugando golf en el campo del lujoso sector del Cimarron, en Mission.
La apariencia de las calles de ese municipio del sur de Tamaulipas, de los parques públicos y del alumbrado comenzó a mostrar huellas de olvido por parte de las autoridades y se desaceleraron la inversión y las obras públicas.
Importantes proyectos de pavimentación en la colonia Chapultepec y en Las Torres se abandonaron sin explicación.
Pese a contar Pérez Inguanzo con un presupuesto inicial de 650 millones de pesos, muy lejos quedó de su promesa de pavimentar 100 kilómetros de calles, además abortó la construcción de un estadio de futbol y del hospital de alta especialidad.
La empresa Impulsora Mexicana de Obras y Negocios, S.A. de C.V., demandó a su gobierno por la falta de pago de 38 millones de pesos por concepto de tres mil 597 luminarias, adquiridas conforme lo establecen los contratos celebrados el 3 de noviembre de 2008.
Por ese motivo y para no quedarse a oscuras, la administración pública de Magdalena Peraza Guerra tuvo que interponer una querella en la Tercera Agencia del Ministerio Público con el expediente 394/2011 por el delito de fraude, facturas adulteradas y falsificación de documentos contra el ex alcalde.
Además, en la última quincena de 2010, siendo la recta final de la administración de Pérez Inguanzo, más de dos mil empleados municipales no recibieron sus aguinaldos y salarios, por lo cual les quedaron a deber 16 millones de pesos.
Los tampiqueños estaban furiosos y no encontraban otro modo para llamarlo a juicio. Lo acusaron de peculado, enriquecimiento ilícito y quebranto a la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos.
Pérez Inguanzo se las ingenió y un año más tarde pudo salir en libertad bajo fianza porque el acta de cabildo (del préstamo millonario) con la que lo denunciaron ante la Contraloría Estatal no tenía su firma y el expediente fue integrado con inconsistencias.
VIVÍA EN EEUU
No obstante, una investigación del periódico Hora Cero comprobó que el ex alcalde y su hermano se compraron dos residencias en Texas varios meses antes que terminara su gobierno y nunca se comprobó de dónde salieron el más de medio millón de dólares (518 mil 743 mil dólares), incluido un auto modelo Honda Accord del año que se gastaron, de acuerdo con datos de la oficina del Hidalgo County Appraisal District, una suma muy elevada para los 45 mil pesos que el funcionario público percibía mensualmente como alcalde.
El ex presidente municipal de Tampico se defendió argumentando que él era empresario en los Estados Unidos, usando como fachada el domicilio de una compañía agrícola que no es de su pertenencia, ubicada en el número 425 E. Moore en Pharr.
“El no es dueño de nada, él es un agricultor que trabajó con nosotros y eso es todo; él no tiene nada aquí, solamente recibe su correspondencia”, fueron entonces las palabras de Julián Cendejas, legítimo dueño de la dirección.
Mientras Pérez Inguanzo permanecía en prisión, asegurando ser objeto de tortura de policías que lo intentaron extorsionar, en investigaciones salían a relucir las propiedades y el auto pagado de contado, en la que el ex presidente municipal de Tampico dio como dirección el 3510 de El Jardin de las Flores en Mission, Texas, con el apartado postal 78572, colocando como asegurado a su hijo Oscar, y como conductora adicional a su esposa, Diana Sarmiento Cantú.
EL PARAÍSO TEXANO DE LOS PÉREZ INGUANZO
En esa zona residencial a unos metros de la Shary Road y dentro del lujoso fraccionamiento de Sharyland en Mission, localizada sobre la calle Santa Fe número 4211, sus propiedades no destacan por ser modestas, sino todo lo contrario, al contar con vastos lujos y comodidades.
Residencias con dos salas, tres baños, cuatro habitaciones, cochera, jardín y acceso a un club deportivo con piscinas, canchas de tenis, campos de golf y negocios, escuelas y hospitales exclusivos.
No cualquiera puede darse ese lujo de pagar casas y coches de contado y menos en un país donde la mayoría de los estadounidenses promedio obtiene su patrimonio a crédito. Solamente alguien que vivió de la bonanza…
Hoy, a la distancia, Óscar Pérez Inguanzo es el empresario ganadero y ex alcalde que asegura que tuvo que vender su casa, sus vacas, becerros y novillonas; su rancho, sus tractores, sus aviones, sus lanchas, sus camiones, sus tráilers, sus camionetas y todo su patrimonio para poder salir en libertad y que ante la sociedad quiere reivindicar su nombre porque considera que fue una víctima del gobierno de Tamaulipas, mientras su administración fue una de las más polémicas.


