Reynosa, Tam.-
Doña Patricia Servín cubre con plástico las cuatro cajas que tiene llenas de huevos de Pascua, porque el chipi chipi de este sábado no cesa.
De todos modos, pese a lo húmedo del ambiente y de la pertinaz llovizna, ella tiene confianza en que en el resto del día y aún mañana acabará con este tradicional producto que se merca en esta época.
“Pásele, pásele, lleve sus huevos de pascua. A 60 (pesos) el cartón…”, entona su hijo Emilio García a los conductores que hacen alto en el cruce del Callejón Revolución y en Libramiento Monterrey-Matamoros, en el sector de las colonias Jacinto López (porque existe la 1, la 2 y la 3).
Aquí están ellos, madre e hijo, vendiendo lo que la familia ha hecho desde hace poco más de 15 años, cuando Emilio era apenas un niño de unos dos años.
“Pues sí, aquí estamos, en la venta. No le hace que llueva un poco, por eso los cubrimos con plástico, para protegerlos. Tenemos fe en que los vamos a vender, todavía falta este sábado y mañana domingo.
“A los muchachos, a las familias le gustan estos huevos de Pascua, para divertirse en las albercas, en las palapas, en sus casas. Mire, están bien coloreados, bien bonitos; son de colores, como deben de ser, unos un poco más rosas, otros poquito más azul, que el verde, que el amarillo… son multicolores”, refiere la vendedora.
En otras épocas del año doña Patricia y su familia se dedican a otras actividades laborales y también a comercializar otros productos, pero en la víspera de la Semana Santa, y durante este lapso en el que se recuerda la pasión y muerte de Jesucristo, y su Resurrección, ellos no le fallan a la venta de los huevos de Pascua.
Y como lo adquieren directamente de un señor que también tiene años dedicándose a la hechura del producto, pues lo vende más barato que en otras partes, a 60 pesos el cartón.
La calle callejón Revolución viene a ser la continuación de la calle prolongación Río Purificación.




