Estaba de comensal en el Palenque Grill del mall de McAllen con dos personas de sexo masculino y hablaban de millones y millones de dólares. Era el ex gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, que cuando se trata de hacer negocios bajo el amparo del poder no se le dificulta en absoluto.
Esa cadena de restaurantes es una de sus favoritas. A veces va al Taco Palenque de Mission -cuando quiere recordar sus años de infancia de limitaciones económicas-, donde alguna vez lo vi salir con uno de sus socios, cómplice dentro del PAN y ex compañero en el Senado, Roberto Gil Zuarth.
La persona que me pasó el dato es de entera confianza y había viajado de Monterrey al Valle de Texas de shopping de fin de semana. El estrés laboral de entre semana de la Sultana del Norte, aunado a las vialidades colapsadas en horas pico, ameritaba el viaje en familia.
Estaba sentado en una mesa interior con vista a los baños. Ese restaurante tiene pocos años que cambió de ubicación. Antes estaba por el freeway de la 83 cerca de Las Tiendas, como se le conoce a una zona donde se ubica un Target y un Ross.
Cabeza de Vaca vestía una camisa de color azul como su partido que solapó todas sus pillerías desde que en el 2000 alcanzó el Congreso de la Unión arrastrado por el efecto Fox. Y desde ahí su carrera política ascendió emulando al tramposo personaje de la película La Ley de Herodes de nombre Juan Vargas.
Sentado en una mesa cercana, para mi amigo era inevitable escuchar la plática que se centraba en “millones y millones de dólares”. Eran como las 5:30 de la tarde del domingo 28 de mayo, y a esas horas el mall de McAllen es un hormiguero.
Tras comprar la consciencia de un juez de Reynosa que casi lo elevó a un santo próximo a canonizar en El Vaticano, anda con sueños guajiros de querer ser presidente de México, como el mismo Juan Vargas.
Es un experto en la mitomanía, el arte de mentir, y cuando acepta entrevistas con su periodista favorito, Ciro Gómez Leyva de Radio Fórmula e Imagen Televisión, cuenta que creció en el seno de una familia opulente originaria de Reynosa. FALSO en mayúsculas.
En la zona de Monterrey puso unos panorámicos con los cuernos azules que provocan mas risa que interés. Engaña con la finta de aspirar a la presidencia de la Nación, cuando la verdad es que quiere tener fuero como senador o diputado federal. Vaya, seguir protegiendo sus “millones y millones de dólares” con el aval del PAN.
A Francisco le recomiendo leer el reportaje de Hora Cero sobre cómo vive en la cárcel Tomás Yarrington Ruvalcaba, escrito por Alejandro Salas, en donde un día será huésped cuando el corrupto poder judicial en México deje de brindarle impunidad… y no de gratis.


