Hidalgo, Tx.-
En lugar de alarmarse porque una colonia de abejas asesinas (killer bees) llegaron a Hidalgo, Texas, pero el Mayor (alcalde) decidió hacerle un monumento.
Está ubicada afuera del City Hall, en un área verde arbolada, donde anuncian que el 15 de octubre de 1990 llegó la primera colonia al Valle de Texas.
La escultura, ubicada cerca de 710 E. Ramon Ayala Drive, donde está la Biblioteca Pública, es motivo para los visitantes que se toman una “selfie” para el recuerdo, y sus medidas son 6 metros de largo por 3 de largo. Tiene un peso de 907 kilos (2 mil libras).
Se sabe que las abejas africanizadas salieron de Brasil y a pesar de que producen más miel que las domésticas, son agresivas y en grupos numerosos sus picaduras pueden ser mortales.
Un grupo de empresarios del Departamento Económico de Hidalgo dirigidos por el Mayor John David Franz decidieron por en lo alto el nombre de Hidalgo, Texas. Así que contrataron a un escultor Jerome Vettrus, originario de Sparta, Wisconsin.
Con la escultura gigante en Hidalgo se dicen llamar “La Capital Mundial de la Abeja Asesina”.



