San Pedro Garza García, N.L.-
Los arboles, además de que ayudan a disminuir la temperatura, hacen que llueva con más frecuencia, mejorar el aire que respiramos.
“El color verde de los parques, bosques y montañas, nos relaja y activa nuestra creatividad. Caminar en un parque o en un bosque disminuye la ansiedad, la hipertensión y nos hace sentir en paz”, expresó Pepita Villanueva, ambientalista.
Quien es guía certificada de Terapia del Bosque explicó que esta celebración ha cambiado desde 1840, pero está institucionalizado el festejo.
“Los árboles sueltan unas sustancias químicas llamadas fitoncidas, que con estas se bañan y se protegen, o se curan de plagas y de todas las enfermedades que tienen”, dijo.
Cuando la gente se mueve en ambientes como ese (arbolados), absorben fitoncidas, que cuando entran en el cuerpo se empieza a generar una célula que se llama natural killer (nk), estas sirven como un escáner en el cuerpo, para detectar células enfermas y las elimina, explicó.
“Por eso la importancia de los árboles. Ojalá este 13 de julio plantemos un árbol, o abracemos uno de ellos que están en nuestros parques o montañas”.
Luego leyó un fragmento del poema de Herman Hesse titulado El Caminante.
“Los árboles son santuarios, quien sabe hablar con ellos y sabe escucharlos descubre la verdad. Ellos no predican doctrinas ni recetas: predican indiferentes al detalle la originaria ley de la vida. El árbol dice: ‘En mí hay escondido un núcleo, una luz, un pensamiento; soy vida de la vida eterna. Único es el propósito y el experimento que la madre terna ha hecho conmigo”.



