Monterrey, N.L.-
Luego de pasar temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados, un oso negro volvió a una zona residencial en la colonia Bosquesinos para refrescarse en una alberca.
“Se metió el oso: tenía calor”, se escucha que un socio del Club Los 100, ubicado a un costado del Parque Funeral Guadalupe.
Lo que empieza como un momento divertido, después pasó a un susto, por lo que algunas mujeres golpearon platos de metal para ahuyentarlo y un hombre sonó una corneta.
Con el sonido el oso se regresó de este sitio, que ya resulta común por el calor y la sequía anterior.


