Sigo sorprendido de la calidad mostrada en el Mundial Femenil de Futbol 2023. Y como ejemplo pongo a la jugadora de Panamá que milita en el Pachuca, Marta Cox, quien en su pie derecho tiene una verdadera bazuca… “¡que ni Obama!
La panameña que seguramente tiene los meses contados en la LigaMx Femenil -porque algún club de Estados Unidos o Europa ya le echó el ojo y la contratará-, ha sorprendido al mundo por la pólvora que tiene en sus tachones con dos goles de tiro libre de 30 metros.
Primero fue contra Francia en 2 de agosto, pasando a la historia por anotar el primer gol para su país en un Mundial. Y para que no hubiera dudas de que fue chiripa, el sábado 12 en el Estadio Universitario Cox dejó viendo visiones a la portera felina Cecilia Santiago, un poco adelantada.
Haciendo cálculos, el disparo de la panameña fue de 30 metros y el balón viajó a una velocidad de entre 70-80 kilómetros por hora, entrando por el ángulo izquierdo de la arquera. Una potencia, colocación y técnica que muchos jugadores varoniles de la LigaMx no pueden presumir.
Ante la selección gala la anotación se pudo decir que circunstancial o de ‘chiripazo’, pero repetirlo en distancia ante las Amazonas no deja dudas que Cox sabe que, en vez de un pie derecho, tiene un cañón.
En redes sociales se criticó que no no fue mérito de Cox sino error de Santiago porque no estaba bien colocada, pero me pregunto: ¿y si hubiera sido un gol del brasileño Roberto Carlos que también tiraba como los dioses, cuáles serían los comentarios?
Estaría bueno buscar en Google qué dijo el guardameta Fabien Barthez sobre aquel bombazo de Roberto Carlos, casi a la misma distancia que los goles de Cox ante Francia y las Amazonas, en un partido amistoso de Brasil contra Francia el 3 de junio de 1997.
“Aún me siguen preguntando acerca del gol y cómo lo anoté. La gente ha tratado de analizarlo, pero no hay explicación”, declaró una vez el jugador sobre el disparo “que desafió a la física”, como lo calificaron expertos.
¿Y la portera Cecilia Santiago opinará lo mismo del gol de Marta Cox que lo soñará toda su vida?, me pregunto.
De cuando Roberto Carlos tocó el balón a entrar a la portería pasaron 1.2 segundos, mientras en la anotación de Cox la esférica viajó por el aire 1.8 segundos. Honor a quien honor merece.


