La Liga BBVA MX tiene apenas seis años de vida, y en ella y por ella están pasando cosas destacables que bien valen la pena reconocer.
La primera es la posibilidad de que un número importante de atletas de alto rendimiento desarrollen sus capacidades y talentos deportivos de manera profesional. Algunas con más, otras con menos, pero al menos hay.
La segunda es que, a pesar de mentalidades retrógradas que siguen dentro de los clubes de futbol, la tolerancia va ganando, y la aceptación a identidades diferentes está creando en las canchas zonas seguras donde las jugadoras disfrutan quienes son. Aunque todavía corto, el nuevo protocolo contra el acoso abre la puerta a la transparencia y la protección de las futbolistas.
Tercero, la promoción de juveniles que de a poco van estableciendo una base de continuidad que, si se lleva bien, a la larga deberá de crear un proceso virtuoso en selecciones nacionales inferiores que culmine en el Tri mayor.
Cuarta. El exitoso sistema de visorías y atracción de talento mexicoamericano y de intercambio con universidades estadounidenses ha enriquecido las plantillas de la liga y las selecciones nacionales.
La quinta virtud de la liga femenil es el reclutamiento de jugadoras internacionales de élite. Mia Fishel se fue de Tigres al Chelsea, Jennifer Hermoso está a un triunfo de ser campeona del mundial, torneo al que también acudieron la panameña Martha Cox, Sophia Brown de Argentina, la costarricense Valeria del Campo y Jermaine Seoposenwe de Sudáfrica. A este grupo se les unieron seleccionadas con pasado en México: las argentinas Mariana Larroquette y Romina Núñez; las ticas Sofía Varela, Lixy Rodríguez y María Paula Salas fueron acompañadas por la nigeriana Uchenna Kanu, Noxolo Cesane de Sudáfrica y la canalera Karla Riley.
Sexto. Aunque siguen las diferencias monumentales entre las grandes (Tigres, Rayadas, América, Chivas y Pachuca) con el resto de las demás escuadras, poco a poco la dinámica de competencia permite que otros clubes como Bravas de Ciudad Juárez estén poniéndole más atención a las femeniles, que de continuar deberá de aumentar y contagiar en calidad y espectáculo para la liga.
El séptimo logro del joven torneo es el intercambio deportivo alcanzado a través de juegos amistosos en el país con grandes equipos europeos que voltean a la liga como Real Madrid, Barcelona y Bayern Múnich. En los Estados Unidos se ha competido contra el Milan y el Tottenham, además de partidos contra clubes del campeonato profesional estadounidense. Ojalá que pronto esa exposición del talento nacional pueda generar oportunidades para que jóvenes mexicanas emigren a Europa de forma constante y permanente.
Por supuesto que falta mucho, pero como suele suceder con frecuencia, la fortaleza, valentía y eficiencia de las mujeres han sido claves en el desarrollo de su liga.
De rebote
Dos latigazos de Nashville terminaron la aventura de los Rayados y del futbol mexicano en la Leagues Cup, que horas antes ya estaba que saltaba de gusto con la contundente victoria de Lionel Messi y el Miami sobre Philadelphia.
¿Quién pierde más con la ausencia de los equipos mexicanos en este torneo? Mikel Arreola. En la cancha se pierde y se gana. Con Messi o sin árbitros, pero la pelota rueda para los dos lados y los imponderables siempre existirán en un juego. Arreola queda como el gran derrotado al aceptar las condiciones de la MLS y Concacaf, que usaron a los equipos mexicanos como patiños en la gran mascarada que se organizó para Messi y sus amigos.
Para los equipos mexicanos, la gran lección deberá de ser incrementar lo atlético para que cuando toque correr como lo hacen la mayoría de los equipos de la MLS, lo hagan. Para los dueños, la urgencia de abandonar el norte para regresar al sur, a la libertadores y a la sudamericana.
Horacio Nájera es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UANL y maestrías en las Universidades de Toronto y York. Acumula 30 años de experiencia en periodismo y ha sido premiado en Estados Unidos y Canadá.

