Pos luego de la garrotiza que sucede en Israel, por el conflicto eterno entre palestinos e israelitas, pos uno piensa: no estamos tan ‘pior. La Deutsche Welle o DW dice que hay más de 900 muertos en este conflicto. Será.
Este fin de semana la organización palestina Hamas que se declara yihadista, nacionalista e islamista, lanzó el ataque más mortífero que se recuerda desde la conocida Guerra de los Seis Días, del 5 al 10 de junio de 1967, en ese entonces cuando se escuchaba en la radio canciones de los Beatles, Israel decidió controlar territorios de la península del Sinaí, los Altos del Golán, Gaza y la Ribera Occidental (Cisjordania).
Los palestinos reclaman su territorio completo, es decir antes del 14 de mayo de 1948 de la declaración de independencia del pueblo judío, era todo suyo, bueno dicen, aunque ocupado por Reino Unido por más de tres décadas y ya saben los judíos desperdigados por todo el mundo, incluyendo esas tierras.
Israel, el pueblo donde nació Jesús, pero también la tierra de judíos (Jehova o Yahvé) y musulmanes (Mahoma), la lucha por la libertad y sus creencias no ha sido nada fácil.
¿Por qué no podemos convivir como hermanos? Para los árabes, que por cierto hace falta ir a un pedazo de pita con hummus, o rollitos de parra, pero bueno ni hablar de sus galletitas que se desmoronan en la boca.
Conozco un restaurantito Le Claire en Vista Hermosa, en Monterrey que es deli, les recomiendo el buffet, que como buenos judíos es algo caro. Excelentes postres como para ir en la tarde a tomar un buen café.
Volviendo con el tema de la guerra de estos días, no logramos comprender el odio que se tienen palestinos e israelitas. ¡Hello bro! Pero los que viven en la border, no cantan mal las rancheras. Con eso de que parece ser una tierra sin ley, donde el presidente manda “dar abrazos, no balazos” como que te da pendiente ir a pasearte a altas horas de la noche en los antros.
“No son balazos, son cuetes”, dicen, pero todavía falta mucho para el Día de la Virgen en diciembre, o si no ya pasó hace rehartos días el 4 de julio, con eso que acá todos se creen gringos solo porque van de compras a la Pulga Hidalgo.
Y pos luego la Rosa María bien ansiosa quiere ir a La Plaza Mall quesque le falta un rubor para verse más bella. Ajá. Y pos de paso vamos por un sub de McAlister’s, como si no me pudiera hacer uno de huevito con longaniza importada de Toluca. Thanks cuñao Josa.
Pos no me hagan mucho caso, pero toooodos los días, nunca se paró en la pandemia del Covid, cruzan y recruzan miles de residentes a Reynosa, que porque es más bara dormir acá que allá, donde las rentas ya se acercan a los mil dólares al mes.
Y eso que el dólar ha estado accesible. No me digan que no. Porque si quieren ir a desayunar al Whataburger, pidan antes de las 11:00 de la morning, una burger con huevo y sausage (es carnita), está deli.
Ojalá y no quieran en ese momento ir al baño, porque siguen con la mala costumbre de ponerle candado a la puerta, solo porque muchos se la pasaban yendo sin consumir una Whataburger. Ni que tuvieran muchos baños, solo tienen uno y dos migitorios. Pobres de las women, porque ni como ayudarles.
Mejor vayan a la Pulga cerca de ahí, o la Jack in the Box a una cuadra o al Church´s Chicken y de pasada pidan unos tenders (filetitos) que saben mejor que los de Reynosa, bueno si le pones honey mustard. Sean felices.


