Reynosa, Tam.-
En la atmósfera del Halloween, María Guadalupe Narciso, de 20 años de edad, salió de su hogar en compañía de su hija de un mes de nacida. Con propósito de asistir a una invitación por parte de quienes, en ese momento e –inocentemente–, consideró a sus amigas: Mildred Olivia y su hija, Lía Anett.
La joven nunca imaginó que ella y su bebé estarían en peligro, debido a las intenciones de las anfitrionas.
La madre, quien fue vista por última vez en la colonia Vista Alta, fraccionamiento donde residían sus amigas y lugar en el que presuntamente se llevaría a cabo la fiesta, fue reportada como desaparecida junto a la menor el pasado 28 de octubre, esto tras no conocer información alguna de su paradero.
Lo que para ella hubiera sido una noche llena de diversión en compañía de su pequeña, se convirtió en días de desolación y tortura para los familiares.
Fue el pasado 7 de noviembre que la situación se tornó agridulce entre la comunidad ante el descubrimiento del cuerpo de María Guadalupe en el patio trasero de las que decían ser sus amistades.
El hallazgo fue realizado por elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), quienes exhumaron los restos del domicilio, lugar donde las cámaras de seguridad la captaron por última vez.
El acta de cateo permitió a las autoridades a indagar la escena del crimen, vivienda de la que ya se mantenían sospechas desde tempranas horas del día martes (al encontrar picos, palas y tierra removida en el área trasera de la propiedad), pero era demasiado tarde, porque no había evidencia de los residentes ni de la niña.
Desafortunadamente horas después de circular en redes el caso y pedir a las autoridades a hacer algo al respecto, la noticia que los familiares de María Guadalupe temían recibir se hizo realidad: los peritos lograron identificar los restos de la joven dentro de una bolsa negra y sin señal alguna de supervivencia.
La atención se centra en las amigas de la victimaria, de las que no se encontró rastro alguno en la propiedad y quienes presuntamente se dieron a la fuga.
Se desconoce cuál es el estado de la criatura de un mes y 25 días de nacida. Las suposiciones en contra de las originarias de Veracruz, Mildred y Lía, se incrementaron en las hermanas de la fallecida, ya que confirman haberse comunicado con la señora la misma noche de lo acontecido y quien sospechosamente especulaba sobre la localización de la reynosense.
“Ella nos dijo que estaba fuera de la ciudad, que estaba en Veracruz, nunca nos dijo que estuviera en su casa, sólo decía que se había quedado en la fiesta junto a la bebé”, esto fue desmentido por su hermana, Lizbeth Narciso, al confirmar que la infante había sido llevada al hogar de las acusadas en manos de una amiga ajena a la situación.
CONMOCIÓN PÚBLICA
El pueblo de Reynosa quedó atónito, mientras la desesperación por parte de la familia Narciso se manifiesta en redes sociales, donde se busca difundir el incidente para dar con el paradero de la menor de edad.
Esto al par de la ayuda de las autoridades para reforzar sus esfuerzos en descifrar el paradero de las fugitivas y dar por hecho qué fue lo que desencadenó este inquietante suceso en una fiesta de Halloween que mantiene alarmado a la ciudadanía.
La bebé identificada por sus apellidos Jiménez Narciso, tiene el cabello negro lacio, ojos color claro oscuro, mide 45 centímetros y pesa 3 kilogramos. Además tiene una mancha circular en la pierna izquierda.
En caso de tener información al respecto se solicita a la comunidad llamar al 911.
“Por favor les pedimos su apoyo para encontrar a estas personas, ellos son los culpables de la muerte de mi hermana y los que tienen a mi sobrina, compartan en todos los medios. La señora se llama Mildrett Anett Oliva y la muchacha Lía Anett Montoya Oliva”, expresó afligida Lizbeth Narciso.




