Monterrey, N.L.-
A unas horas del 12 de diciembre los puesteros de la colonia Independencia organizan sus preparativos para recibir a miles de fieles que, como todos los años, se presentan en la Basílica para conmemorar a la Virgen.
Decenas de puestos presentan sus productos para el gusto del consumidor, figuras religiosas, juguetes, cobertores y los clásicos churros a cinco por 20.
La multitud de gente camina a paso lento con destino al templo, las calles se congestionan de gente y lo vehículos, apoyados por elementos de Transito de Monterrey, circulan despacio para no entorpecer el camino.
Los peatones se toman un tiempo para atender sus caprichos, algunos almuerzan en los restaurantes o taquerías, otras familias detienen su andar para preguntar el costo de las piñatas y algodones de azúcar, todo mientras las cumbias fondean el ambiente.
Se espera que al anochecer las calles de la Independencia estén repletas de creyentes, como pasa anualmente.



