Brownsville, Tx.-
SpaceX, la compañía aeroespacial fundada por Elon Musk, experimentó un revés durante el tercer intento de vuelo de su cohete Starship, el más grande y potente jamás construido.
El prototipo, diseñado para futuras misiones a la Luna y Marte, sufrió una explosión durante las pruebas realizadas en las instalaciones de Starbase en Boca Chica, Texas.
El cohete despegó con éxito, superando las fallas técnicas de los intentos anteriores en 2023.
Sin embargo, minutos después del lanzamiento, se perdió el control y la nave explotó en pleno vuelo, según confirmó SpaceX a través de su transmisión en vivo.
La compañía destacó que estos lanzamientos son pruebas de desarrollo y que los incidentes forman parte del proceso de aprendizaje.
Starship es clave para los planes de la NASA en la misión Artemis (retorno a la Luna) y los proyectos de colonización marciana de Musk.
Pese a los contratiempos, SpaceX mantiene su enfoque en la mejora iterativa, tal como hizo con el cohete Falcon 9, que ahora es altamente confiable.
Elon Musk celebró en redes sociales los avances en el vuelo antes de la explosión.
La FAA (Administración Federal de Aviación de EE.UU.) iniciará una investigación, protocolo estándar en estos casos.
SpaceX analizará los datos para corregir fallas. Un nuevo prototipo (SN4 o superior) ya estaría en producción.


