La Procuraduría General de Texas celebró este día el veredicto emitido por la Corte Suprema de los Estados Unidos, desestimando una acción legal de México contra fabricantes de armas de fuego estadounidenses.Bajo la idea de que México no puede culpar al gobierno estadounidense de que la guerra que enfrentan los grupos delictivos es producto por las armas que se venden en la Unión Americana, el procurador Ken Paxton aplaudió este lunes la decisión gubernamental.
“México no puede culpar a las compañías estadounidenses de armas de fuego por su continua guerra interna contra los cárteles, y de ninguna manera se puede permitir que una nación extranjera debilite nuestros derechos de la Segunda Enmienda”, dijo el procurador general Paxton.
La Corte Suprema de los Estados Unidos acordó por unanimidad un escrito de amicus curiae multiestatal (Amicus curiae, que se traduce como “amigo de la corte” en latín, es un documento técnico que terceros, grupos o instituciones interesadas en una controversia legal, pueden presentar a un tribunal sin ser parte del litigio), al que se unió el procurador general de Texa,s Ken Paxton, desestimando una acción legal de México contra fabricantes de armas de fuego estadounidenses.
“Orgullosamente apoyé a nuestros fabricantes de armas de fuego contra el asalto infundado de México a nuestras libertades y me complace que la Suprema Corte haya apoyado unánimemente el sentido común, el estado de derecho y Estados Unidos”, afirmó Paxton.
En la acción legal, México alegó que Smith & Wesson e Interstate Arms eran de alguna manera responsables del uso criminal de su producto por parte de los cárteles mexicanos.
En el escrito multiestatal al que se unió la Procuraduría General de Texas, la coalición de procuradores generales rechazó las afirmaciones de México, argumentando que si México quiere poner fin a su problema interno de armas, puede hacerlo y para ello sugirió una serie de acciones a considerar.
“Podría nombrar y denunciar a los traficantes de armas que presuntamente venden armas a los cárteles de la droga. Podría intentar negociar con Estados Unidos para extraditar a personas que trafican armas a México. Podría terminar su guerra contra los cárteles. Incluso podría cerrar su frontera con Estados Unidos.
“Pero no puede poner fin a la fabricación nacional de armas de fuego estadounidenses. Tampoco puede imponer sus preferencias políticas a Estados Unidos por decreto judicial”, citó.



