Reynosa, Tam.-
Buscando erradicar el gusano barrenador y fortalecer la exportación de becerros hacia el mercado norteamericano, los gobiernos de México y Estados Unidos, acordaron un plan binacional que se centra en la implementación de cercos y medidas de control sanitario a lo largo del territorio nacional y en la región de Centroamérica.
Gildardo López Hinojosa, vocero de la Asociación Ganadera de Reynosa, informó que tanto la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), establecieron un plan de prevención que contempla puntos de revisión en rutas de ingreso de ganado desde Centroamérica, así como cercos sanitarios en Estados estratégicos como Veracruz, San Luis Potosí y Tamaulipas.
“En Tamaulipas mantenemos un cerco sanitario desde hace más de cinco meses, lo que ha permitido contener la llegada del gusano barrenador y mantener el estatus de exportación. Hoy podemos decir que la entidad está libre de esta plaga”, aseguró López Hinojosa, al destacar que el mayor brote se presentó en Veracruz por su cercanía con Tabasco y el ingreso de ganado proveniente del sur.
El acuerdo bilateral contempla una inversión de 750 millones de dólares por parte del gobierno estadounidense, destinados a la construcción de una planta de moscas estériles en Edinburg, Texas, la cual se espera que genere cerca de 300 millones de moscas por semana, para combatir al gusano barrenador.
“Se trata de una inversión de ganar-ganar, que beneficia a ambos países: Estados Unidos protege sus corrales de engorda y México fortalece su estatus sanitario para garantizar la exportación de becerros”, explicó.
El vocero recordó que la plaga representa un riesgo grave, ya que afecta a animales con heridas abiertas y puede propagarse rápidamente si no se controla. En este sentido, los cercos sanitarios han sido esenciales para contener el avance y dar certeza tanto a productores como a los mercados internacionales.
Aunque el impacto económico ha sido considerable con cerca de un millón y medio de becerros pendientes de exportación y pérdidas estimadas en 6 mil millones de pesos por la baja en los precios, López Hinojosa subrayó que la cooperación binacional es clave para evitar un daño mayor.
“Más allá de las pérdidas, lo importante es blindar la frontera y asegurar que el ganado mexicano siga siendo competitivo y confiable en el mercado internacional”, concluyó.



