Sobre lo sucedido en la Conmebol en el juego/masacre entre el Independiente y la U de Chile, me recordó mucho al Querétaro vs. Atlas en la Corregidora, donde se mataron pero solo se dijo que había heridos más o menos graves (no entiendo el término).
Ayer en Sudamérica hubo masacre y las imágenes no mienten. Un ataque mortal sobre un grupo de aficionados.
¿Qué hará la Conmebol? Porque era torneo de ellos, ¿qué hará la FIFA? Me parecería que la desafiliación sería lo mejor pero no habrá nada. Porque nunca hacen nada. Solo maquillan las cosas al cabo aficionados siempre habrá y los muertos o lisiados por tal masacre pues ni modo (así deben pensar las autoridades del fútbol en el mundo pues no hacen nada).
Es una vergüenza.
Me da pena decirles seres humanos pensantes al ver está barbarie. También me dan pena las autoridades que han permitido esto por años. Le llaman pasión pero no, no es pasión, es un atentado al raciocinio, es un asesinato a la sociedad pensante.
Intereses mezquinos de dueños de un balón ensangrentado como lo están las manos de los que mataron y las manos de los que cerrarán los ojos y calificarán esto como algo pasional.
Callarán bocas, ignorarán las muertes. Pero no grites “puto” en un estadio porque paran el juego y multan al equipo local. Al fútbol le importa más un grito de puto al portero por cotorreo que una masacre en la tribuna.
Ir a un estadio es un albur, ya no sabes si regresarás con bien a tu domicilio, terminarás en el hospital madreado o peor aún, en una morgue olvidado porque callaron a los vivos para no ensuciar al futbol.
Triste pero cierto, coraje también. Los directivos jamás estarán en riesgo de ser paleados en una tribuna, los federativos menos, de ahí en fuera, todos van sin saber si van a volver.
Así es el futbol.


