¡De clavados y más!

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Es verdaderamente vergonzoso los futbolistas los futbolistas que se la pasan tirándose clavados en en cada partido. Pena ajena. Al principio de cada juego les leen valores que apenas pita el árbitro y se les olvida.

Clavados y expresiones de dolor y revolcadas en el pasto como si estuvieran arriba de un hormiguero.

Lo más penoso lo vi en el jugador de Xolos durante el segundo tiempo ante Rayados que le llevó tarjeta amarilla por descarado. Quería su falta dentro del área.

Y los comentaristas solo dicen… “La vendió bien” más bien sería engañó bien.

Y esas expresiones son más que comunes y en aumento. La falta de capacidad, los deseos de venganza o la incapacidad de ganar sin trampas están haciendo un descaro en cada partido. Luego ves fútbol americano, beisbol, hockey, rugby y eso no existe.

En el básquetbol si pero la eficiencia arbitral, revisión de jugadas y el control correcto de una liga y las multas a jugadores por engañar o tratar de, hace que el deporte no se ensucie tanto.

Tigres terminó enojado con todos menos con ellos mismos que por su incapacidad de acabar con el rival, dejarlo crecer y cometer una clara falta dentro de su área al final del partido le hacen perder dos puntos y queriendo golpear a medio mundo cuando se deberían de ver primero al espejo y reclamarse a ellos mismos.

Suman como 4 o 5 penales en contra en el torneo y sí, son la mejor defensa pero distracciones les han costado y si adelante es Correa, luego Correa y después Correa pues está más difícil que se defina. Ante la Máquina les faltó contundencia y ahí la pagaron.

De Rayados hizo lo que pudo de visita sin Canales y sin Ramos.

Qué aunque digan lo que digan de Ramos su liderazgo es importante.

Y el manejo de Canales en el medio campo también. Así que sin ellos se traen un punto de Tijuana en un duelo donde pudieron hasta ganarlo. Se mantienen entre los mejores.

Ahora viene el paro por la doble fecha FIFA.

Ojalá y reflexionen todos los que tengan que hacerlo, se vean al espejo y dejen de aventarse clavados o fingir que les pegó un árbol. O más bien, de vender bien faltas inexistentes, dan vergüenza. Fomentar el hacer trampa, el mayor ejemplo que da en estos momentos el fútbol profesional.

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