“¿Qué son esas detonaciones que se escuchan en la Aztlán?”, posteó mi amigo Lalo Sánchez en Facebook.
Este lunes pensaba que eran cuetes, pero como que todavía falta algo para que empiecen las peregrinaciones de la Virgen.
Y es que unos días caminando al puente internacional Reynosa-Hidalgo, me preguntó un joven “¿Oiga y no tiene miedo que lo asalten?”.
Aquí en Reynosaville es cosa de todos los días, alguna “news” en hora cero web sobre algún caso de la border, pero ¿y Apodaca, Celaya, Cancún, Los Cabos, Puebla? No ven en redes que la cosa está que arde?
También en la capirucha José, mi concuño defeño, quien me lleva a los Viveros de Coyoacán, donde acostumbra pedir un vasito de coco con chilito, me dijo: “¿y no asaltan en las calles en Reynosa?”.
Me quedé con cara de what?, cuando todos los días vemos en la tele que hay casos en el Periférico defeño y eso porque son people más o menos famosa, porque la gente como nosotros del barrio, no se anuncian ni en las redes.
Ya es de todos los días ver que colectivos encuentran huesos chamuscados en colonias de la frontera, pero a poco no sale lo mismo en Culiacán o en Zapopan.
No es para consuelo, pero urge que alguien ponga orden de lo que está ocurriendo, no solo aquí mero mismo en la border, sino en todito el país.
Mientras tanto la Rosa María quiere ir a Ross Dress for Less a McAllen, para buscar “chivas” para llevar en su próximo viaje a la capital, donde verá a su familia, y de paso comer unos bisquetes de Obregón o tomarse un cafecito por Coyoacán.
Mientras tanto las filas del puente siguen como siempre, bien requete largas, y ahora quesque es por la falta de presupuesto, que si le averiguan es por “un cierre de la Administración o cierre del Gobierno (en inglés government shutdown), es una situación en la que el gobierno suspende la prestación de todos los servicios públicos”.
Por eso mi coraje de ir el domingo bien campante a la pulga y hacer fila ¡porque solo había un güero con una caseta abierta! Ya saben que hay 10 en total y entre semana batallamos para avanzar en la cola, porque primero pasan los güercos de las escuelas que son un chorro.
¿O no se han dado cuenta? De qué sirve que pongan arcos metálicos en el puente de Hidalgo, si no los usan, como sí acostumbran en el Anzaldúas, rumbo a Mission, Texas.
Desde que llegas un anuncio te advierte que tu rostro podría ser escaneado, quiero pensar que también lo que llevas, con eso de que el miedo no anda en burro, por el trato hostil del mero güero petatero que dirige los States.
Que no se les olvide que esas tierras desérticas eran de México, pero fueron arrebatadas por una injusta disputa en la década de1800, luego de la independencia de Texas en 1836.
Las tierras estaban controladas por indios “salvajes” de la región y no digan que la situación a cambiado mucho desde entonces, cuando los Texas Rangers trataron de tomar el control del desorden de la situación (no sé si me censurarán las palabras cr1m3nes).
Por eso no hagan menos, cobrando de más los permisos por ir de shopping, ya se les olvidó el panorama del Covi-19, que cerró los puentes del 21 de marzo de 2020 al domingo 7 de noviembre de 2021. ¡Qué horror! ¡Tanto tiempo sin poder probar un Whataburger!
Pero ya todo como que se compuso, a pesar de las políticas de ya saben quien, que sigue de controvertido amenazando a la raza trabajadora de la border.
No me digan que ya no van al otro lado. Si quiera para ver no hay tanta tierrita en las calles como acá en Reynosaville. Porque allá si barren.


