Recordé esa película de 1960 protagonizada por Antonio Aguilar y David Reinoso llamada así, Siete Copas. Las siete copas tienen muchos significados dependiendo el área estés. En su película Antonio Aguilar era un jugador de cartas y esa en particular llama a la plenitud y el éxito. Una carta que significa logros. Muchos significados podrá tener a lo largo de la historia, desde temas religiosos hasta de vicios, pasando por prosperidad.
En Tigres Femenil significa una cosa: Dominio de una liga a la que Sinergia Deportiva le apostó y lo ha hecho excelente para ser referente en México del fútbol femenil, aunque quieran minimizarlo en muchas partes de nuestro país, la realidad les podrá doler pero es solo eso, un siete de copas que gana a cualquier otra carta.
Las Amazonas son el ejemplo de constancia, llegando a 11 finales de 16 disputadas desde el 2017 y ganado 7 de ellas, habla de trabajo, visoría, seguimiento, inversión, buen manejo y amor por un modelo de negocio en el que se ha convertido este equipo. Llenando el estadio que solo el varonil, sí, volver a poner 43 mil almas para alentarlas (que se repita) en su final de vuelta ante América, otro equipo que le invierte pero que se ha quedado corto pero ojo, es, ha sido y será dominante.
Las Amazonas son el equipo a vencer, el más querido u odiado, el que suma seguidores ya en México y cruce de fronteras y no por lo que haga el equipo varonil sino por ellas mismas y eso, no tiene precio.
Son las 7 Copas, 7 veces campeonas de Liga, se dice fácil pero hay equipos en la varonil con más años e historia que no se acercan a ese número.
Ellas merecen más, con mejores horarios de sus partidos para que vaya más afición, afición que han perdido en los últimos tres torneos donde ha venido a la baja por tanto “manoseo” de horarios, arbitrajes pésimos en la liga, poco interés de muchos otros cuadros, inclusive programando juegos profesionales de la liga en campos de entrenamiento, no manchen, ellas son profesionales.
Por eso las Amazonas juegan en el Universitario con 5 mil aficionados cuando antes iban 8 o 10 por juego. Por eso, de corazón, espero que después de esta final, la afición conecte nuevamente y asista a apoyar a estas campeonas, ganadoras, ejemplo para muchas pequeñitas que ahora desean imitar a sus Amazonas. ¡Qué así sea!
Y sí, como en todo, habrá salidas, nuevos arribos y regresos al plantel de las poderosas y siete veces campeonas de liga, las Amazonas.


